“En oficinas que tienen políticas inclusivas, hay entre 10% y 9% (de trabajadores LGTBIQ+). Donde no, hay 1% o 2% de empleados”, dice Gabriel de la Cruz.
“En oficinas que tienen políticas inclusivas, hay entre 10% y 9% (de trabajadores LGTBIQ+). Donde no, hay 1% o 2% de empleados”, dice Gabriel de la Cruz.

Faltan dos semanas para que Gabriel de la Cruz pueda casarse con su novio. No lo pudo hacer en el Perú porque las normas y algunos jueces del TC se lo impiden. Pero como el amor es más fuerte, más que la actual pandemia inclusive, emprendió una larga travesía hacia EE.UU. Primero viajó de Lima a Bogotá. La siguiente parada fue Miami. Y finalmente Dallas, donde guarda cuarententa. Todo antes de que responda: sí, acepto.

Pero antes era más difícil para Gabriel. Años atrás, la secretaria de una oficina donde trabajaba lo llamó porque había recibido un ramo de flores. Intrigada, la mujer le preguntaba e insistía para que le dijera por qué un hombre le había enviado ese obsequio. Gabriel no sabía cómo lidiar con esa situación. Es que para evitar burlas y críticas de sus compañeros, evitaba los ademanes que lo hicieran ver femenino y forzaba su voz para que suene gruesa. Esta vez, su rostro se puso rojo por la frustración y terminó botando a la basura el arreglo floral que le había regalado su pareja.

Así como él, existen miles de ciudadanos que ocultan que pertenecen a la comunidad LGTBIQ+ en sus empleos. Dicha situación les impide desempeñarse libre y tranquilamente en sus labores. Ante esta situación, Gabriel fundó, una ONG que promueve el acceso igualitario a empresas e impulsa una cultura laboral contra la discriminación. Organización que ha sido elegida entre las 21 ganadoras del concurso Próceres del Bicentenario.

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¿Qué actividades realiza Presente en las empresas?

Trabajamos con las áreas de recursos humanos y reclutamiento para prevenir que no haya sesgos en los procesos de selección y que estos sean amigables para miembros de la comunidad LGTBIQ+. Incluso, estamos tratando de que las empresas indiquen que tienen políticas inclusivas para que los miembros de nuestra comunidad postulen con mayor seguridad y tranquilidad.

¿A qué se teme cuando postulan a trabajos?

Hace unos meses hicimos un focus group con personas LGTBIQ+ y nos cuentan que cuando van a una entrevista, los hombres tratan de actuar de forma masculina, y las mujeres de manera más femenina. Ellos tratan de ocultar de muchas maneras su identidad de género para que no se cuestione su postulación. Tienen miedo de que haya algo que se les escape y que la persona que los entreviste los descarte.

¿Ese sesgo al contratar ocurre seguido en las empresas?

Una encuesta del INEI que se le hizo a la comunidad LGTBI en 2017 señala que un 60% tiene miedo a mostrar su identidad en su centro de trabajo. Una cosa curiosa que hemos notado en nuestras intervenciones es que las empresas que no hablan de estos temas siempre tienen pocos empleados de nuestra comunidad. Nosotros hemos hecho unos sondeos y, cuando preguntamos cuántos son LGTBIQ+ en oficinas que tienen políticas inclusivas, hallamos que hay entre 10% y 9%. Pero donde no tienen una política inclusiva, hay 1% o 2% de empleados.

¿A ti también te han discriminado al postular a un trabajo?

Yo tengo mucho miedo sobre hacer evidente mi orientación sexual porque vivimos en un país muy violento contra personas de nuestra comunidad. Pero cuando era más joven, tenía más miedo de hacerlo visible al postular a un empleo. Y cuando trabajaba hace años, estaba en el clóset porque me daba miedo que mis compañeros se burlaran de mí. Me causaba una sensación incómoda sobre si me bromeaban o si me estaban insultando.

¿En los casos vistos en Presente, qué te han contado los chicos?

Suele pasar que cuando termino un taller, varias personas que trabajan ahí me envían mensajes por Instagram. Me cuentan que siguen en el clóset, incluso en lugares donde hay políticas inclusivas. Me escriben con temor para contarme lo que les incomoda, como los chistes homofóbicos. No quieren intervenir en la charla para que sus compañeros no se den cuenta y evitar que sus madres se enteren y las defrauden.

Trabajar bajo estas circunstancias es toda una presión. ¿Eventualmente perjudica el desempeño y afecta la competitividad?

Sí, porque finalmente cuando estás en un trabajo, quieres crecer profesionalmente y el crecimiento profesional implica ser un líder en un equipo. Pero si entras a trabajar a una empresa y mientes sobre tu vida privada, cambias tu nombre, ocultas a tu pareja, te perjudica y será difícil que tengas una línea de carrera, ser un referente. Y eso es muy importante. En nuestro país, ¿cuántos referentes de la comunidad LGTBIQ+ tenemos? No son muchos los visibles. Y no es que no existan, sino que la gran mayoría lo ha ocultado.

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Ello de alguna forma ha cambiado, ¿no crees? Noto que los jóvenes son más abiertos a salir del clóset, a diferencia de nuestra generación, que creció en los ochenta.

Por eso la visibilidad de otras personas es fundamental. Nosotros hemos crecido viendo una TV en donde se burlaban de chicos amanerados. O en las noticias, que informaban del asesinato a un peluquero. Era un mundo hostil y de burla hacia nosotros. Ahora, se ve en Netflix a personas LGTBIQ+ que forman parte de una familia y es normalizado. También hay políticos que son de nuestra comunidad. Y dicen “oye, eso es bacán, quisiera ser como él o ella”. Ese es un valor. Esta generación sí tiene referentes.

Estando cerca del bicentenario, ¿qué cambios esperas para la comunidad LGTBIQ+?

Me gustaría que podamos tener la libertad de formar nuestras familias y vivir nuestra identidad sin miedo, sin violencia. Todo esto es parte del derecho más básico, que es acceder a la felicidad. Si el Estado no garantiza esto, tendremos que seguir en el clóset e irnos del Perú y ocultarnos. Y vivir en una situación de marginalidad. Queremos que el Estado nos reconozca y acepte que somos ciudadanos con todos nuestros derechos. Es así como deberíamos entrar al bicentenario, realmente libres, y siendo ciudadanos en todo el sentido de la palabra.

DATOS:

- “Soy Gabriel de la Cruz Soler. Soy fundador y presidente de Presente. Soy activista de derechos humanos, experto en incidencia política LGTBIQ+ y director de teatro”.

- “Hemos logrado con Presente que 20 centros laborales obtengan el certificado Mejores Lugares para el Talento LGTBIQ+. Dos organismos del Estado lo tienen, Oefa e Indecopi. También empresas como Procter & Gamble, Supermercados Peruanos, Química Suiza y bancos. En nuestros planes de 2021 está crear una bolsa de trabajo para nuestra comunidad”.

- “Muchos trans no tienen siquiera la posibilidad de trabajar porque no se les respeta su identidad en ningún lugar y pasan por situaciones terribles, como la prostitución. No tienen otra opción. Muchas veces nos han dicho que ‘los trabajadores tienen que estar cómodos con ellos’. Tiene que ser al revés”.

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