Fátima Saldonid: "Si algo necesita un paciente con cáncer, es amor”

“Últimamente estamos hablando de ser solidarios, pues No hay que serlo de las redes sociales, sino en las acciones”, señala la vocera de Liga Contra el Cáncer

Fátima Saldonid

“El proceso del cáncer es muy doloroso, como cuando te van a sentenciar y no sabes en qué momento sale la sentencia. Es una angustia permanente”, declara Saldonid (Luis Centurión/Perú21).

“El proceso del cáncer es muy doloroso, como cuando te van a sentenciar y no sabes en qué momento sale la sentencia. Es una angustia permanente”, declara Saldonid (Luis Centurión/Perú21).

Luis Centurión

Mijail Palacios

Fátima Saldonid convive con el cáncer hace más de 20 años. Su mamá murió de esta enfermedad y su papá, de 84 años de edad, es un sobreviviente del cáncer. Pero ella sigue luchando por su “héroe”, como llama a su padre, y como vocera de la Liga Contra el Cáncer, que este 5, 6 y 7 de setiembre realizará la colecta anual a nivel nacional. Esta enfermedad es la primera causa de muerte en el país. Al año se detectan 60 mil nuevos casos y 40 mil fallecen. Pese a que se le quiebra la voz cuando recuerda a su madre, si algo ha aprendido Fátima, es que el cáncer se enfrenta con amor, alegría y tenacidad, que ella refleja muy bien.

¿Cuándo escuchaste por primera vez la palabra ‘cáncer’?
Hace unos 20 años. Al enterarme de que mi papá estaba con cáncer, fue la negación total. Era una defensa de mi parte.

¿Cómo lograste comprometerte y asumirlo?
Terminé yendo a la clínica, veía el proceso y deteriorarse a mi papá. Primero fue el cáncer a la próstata. Se recuperó y luego a mi mamá le diagnosticaron enfisema pulmonar relacionado al cáncer de pulmón.

A los 21 años de edad ya vivías con dos personas con cáncer.
Lo de mi papá fue cuando yo tenía 19 años y, dos años después, mi mamá. Ella fumaba muchísimo. Mi mamá salió de esa, pero el doctor dijo que no se sabía cuánto tiempo iba a vivir. Nos asustamos. Cuando ella se salvó en ese episodio, mi papá regresó con el cáncer de próstata y luego le vino el de colon. Y ahí sí fue más complicado. Lo operaron, le sacaron 40 centímetros del colón y se recuperó. Lo bueno con mi papá es que él detectó a tiempo el cáncer y por eso sigue vivo. Pero con mi mamá ya no había nada que hacer.

Fátima Saldonid

“Es impresionante ver cómo un paciente con cáncer que recibe afecto puede mejorar frente a otro que recibe indiferencia de quienes lo rodean”, declara la periodista (Luis Centurión/Perú21).

“Es impresionante ver cómo un paciente con cáncer que recibe afecto puede mejorar frente a otro que recibe indiferencia de quienes lo rodean”, declara la periodista (Luis Centurión/Perú21).

Luis Centurión

¿Por qué tu mamá no se hizo chequeos previos?
Para ella, la palabra ‘cáncer’ era muy lejana. Toda su familia había fumado, se habían muerto de viejos y ella se jactaba de ello. Sin embargo, el papá de mi mamá murió de cáncer al estómago y mis abuelos paternos murieron de cáncer al colon. El proceso del cáncer es muy doloroso, como cuando te van a sentenciar y no sabes en qué momento sale la sentencia. Estás con una angustia permanente. Finalmente, mi mamá murió en 2001 y mi papá sí pudo salir adelante por la detección a tiempo.

Eres potencial víctima del cáncer.
Lo primero que me dijo el doctor es que el cáncer de colon es uno de los que más fácil pasan por un tema genético. Nos recomendó, a mí y a mis hermanos, que nos hagamos la prueba a partir de los 40.

Has convivido más de 20 años con el cáncer. ¿Es posible acostumbrarse a vivir así?
No te acostumbras y todo el tiempo tienes miedo. Apoyo a la Liga Contra el Cáncer porque es un tema de dar a conocer. El cáncer se puede curar si tienes la capacidad de enfrentarlo.

Fátima Saldonid

Saldonid señala que el cáncer le enseñó que "nada logras deprimiéndote o mirando lo malo" (Luis Centurión/Perú21).

Saldonid señala que el cáncer le enseñó que "nada logras deprimiéndote o mirando lo malo" (Luis Centurión/Perú21).

Luis Centurión

Cuando nos enteramos de que un ser querido tiene cáncer, ¿cómo debemos enfrentarlo?
Así como nuestros padres nos enseñaron a comer, a vestirnos, también es una responsabilidad de los hijos ayudarlos. Muchos padres que hoy sufren de cáncer se la han pasado trabajando, nunca se han preocupado por ellos, solo para que sus hijos puedan lograr ir a la universidad y alcanzar lo que ellos no pudieron. El cáncer afecta a toda la familia y amigos. Es una enfermedad que puede destruir un hogar, que te puede dejar en la miseria absoluta, que te puede atrapar y lo hace porque no hay prevención.

¿Cuánto ha cambiado tu estilo de vida?
A pesar del cáncer, aún soy medio inconsciente. Pero mi choque fuerte con la realidad fue cuando nació mi primer hijo. Pensé: tengo que vivir; si me pasa algo a mí, quién lo ve a él.

La muerte no te enfrentó a la realidad, sino la vida.
Así es, que mis hijos me necesitan.

¿De dónde sacas fuerzas?
Rezo mucho. Tiene que ver con las cosas bonitas que tiene la vida. La fuerza la sacas de la simpleza, de lo que te rodea.

Parte de la conciencia hacia la enfermedad es sumarse a las colectas que se realizan. Pero existen ideas erróneas, como que tu ayuda no hace el cambio o dudas del destino de la donación.
Últimamente estamos hablando de ser solidarios, de cómo es posible que no ayudemos a los peruanos, y creo que estas campañas sirven para aleccionarnos como país, para romper ciertos paradigmas: que un sol no ayuda, que si doy 100, quién se lo gastará, dónde están los resultados o a mí no me va a dar cáncer. Un sol sirve y los 100 soles puedo asegurar que se utilizan en todo lo que hace la Liga Contra el Cáncer. No hay que ser solidarios de las redes sociales, sino en las acciones.

A propósito de redes, ahora se puede donar vía Facebook.
Puedes donar en POS con tarjeta y también por Facebook: buscas Liga Contra el Cáncer, le das ‘me gusta’ y das click al botón de “hacer donación”. Es como una compra vía Internet.

Fátima Saldonid

Fátima Saldonid: A pesar del cáncer, aún soy medio inconsciente. Pero mi choque fuerte con la realidad fue cuando nació mi primer hijo. Pensé: tengo que vivir; si me pasa algo a mí, quién lo ve a él (Luis Centurión/Perú21).

Fátima Saldonid: A pesar del cáncer, aún soy medio inconsciente. Pero mi choque fuerte con la realidad fue cuando nació mi primer hijo. Pensé: tengo que vivir; si me pasa algo a mí, quién lo ve a él (Luis Centurión/Perú21).

Luis Centurión

¿Qué te enseñó el cáncer?
Que nada logras deprimiéndote o mirando lo malo. Puede sacar lo mejor de ti. Te enseña que tenemos la capacidad de luchar, de cambiar, de amar. Si algo necesita un paciente con cáncer, es amor. Es impresionante ver cómo un paciente con cáncer que recibe afecto puede mejorar frente a otro que recibe indiferencia. Esta enfermedad también está muy relacionada al perdón.

¿Conversas con tu papá del tema?
Él se sorprende y le digo que es muy valiente.

¿Qué crees que pensaría tu mamá de este momento?
Estaría orgullosa y contenta de que esté contando todo esto, pues ella era muy solidaria. Estaría orgullosa de que hemos sobrevivido, sobre todo, con alegría. No voy por el mundo llorando por el cáncer. Más bien, estoy alegre de estar aquí y tener a mi papá conmigo.

Autoficha: 
- “Nací el 13 de enero del 76, en el Callao. Estudié Periodismo, Actuación, Gestión Cultural. Ganó el periodismo. Me costaba estar en una telenovela y perderme la realidad. Me di cuenta de que lo mío era estar más afuera que adentro. La actuación quedó atrás, aunque uno nunca sabe”.

- “Estoy muy enfocada en la identidad nacional, la peruanidad, en trabajar los temas de la educación y cultura. Amo mucho al Perú, pero hay que trabajar muchísimo en los niños. Tenemos que trabajar de manera preventiva con ellos sobre los problemas sociales”.

- “Estoy casada. Mi esposo se llama Luciano y tengo dos hijos: Joaquín, de 4 años, y el mayor es Nicolás, de 8. Ahora estoy narrando noticias, de 9:30 a 10:30, en TV Perú, en el 7.3, canal 12. Y a las 11 de la noche estoy con el cierre. Escribo el libro de lo que fue mi experiencia con el papa Francisco”.

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