Edgardo Rivera Martínez y el encuentro de dos mundos

El escritor, autor de País de Jauja , falleció el jueves, a los 85 años de edad.

Edgardo Rivera Martínez

(USI)

El escritor y docente universitario dedicó su vida a la literatura y a la investigación. (USI)

USI

Pierina Denegri

Gracias a su buen clima, Jauja fue, hasta los años 50, un lugar al que acudían enfermos de tuberculosis de Lima y también de Europa. Esto propició que en ese lugar se formara una pequeña sociedad culta, de la cual Edgardo Rivera Martínez (1933-2018) fue parte. Él, reconocido escritor y docente, falleció el jueves a los 85 años de edad.

Estudió Literatura en la Universidad de San Marcos para luego continuar sus estudios en La Sorbona. Tras regresar al país, fue docente en su alma mater y, posteriormente, profesor visitante en las universidades de Dartmouth (EE.UU.), Tours y Caen (Francia).

UNIVERSO DE PALABRAS
Su primera publicación fue el libro de cuentos El unicornio, en 1936, pero alcanzó notoriedad cuando, en 1982, ganó el concurso El Cuento de las Mil Palabras de la revista Caretas con “Ángel de Ocongate”.

“El éxito de Edgardo radicaba en que la calidad de sus cuentos y novelas era la misma”, explica el crítico literario Ricardo González Vigil.

Lo que también fue importante para Rivera Martínez fue la investigación. Prueba de esto son algunos de sus libros, como Antología de Lima, Los balnearios de Lima e Imagen de Jauja.

Además, Rivera Martínez fue un viajero incansable, por lo que a su bibliografía se suman crónicas viajeras, así como textos periodísticos y ensayos literarios sobre la narrativa peruana.

CONJUNCIÓN FELIZ
Su ciudad natal y ese contexto fueron la fuente de inspiración para País de Jauja, novela que escribió en 1993 y que lo catapultó a la cima al ser considerada por los críticos literarios como “la mejor de los 90”.

Narra la historia de Claudio, un adolescente que descubre el amor y su vocación por la música y la literatura. Y que, además, es testigo de cómo el mundo andino se encuentra con el occidental, por ejemplo, a través de la música: se tocan huainos y yaravíes, pero también piezas de Bach y Mozart.

“Rivera le llamaba una conjunción feliz, porque en Jauja sucedió así”, recuerda Jaime Cabrera, de la Casa de la Literatura. Como agrega González Vigil, “(Edgardo) solía decir que cuando escribía en el espacio extenso de la novela, le ganaba la luz y la esperanza para las historias”.

El talento de Rivera Martínez queda plasmado en sus cuentos, novelas, ensayos y crónicas que no solamente son reconocidos por los críticos, sino que nos muestran esa utopía donde el Perú, como país multicultural, permite un encuentro armonioso entre todos. Esa visión que cultivó aún es una tarea pendiente para todos los peruanos.

Datos:
- El Ministerio de Cultura otorgó a Rivera Martínez el Premio Nacional de Cultura 2013, en la categoría Creatividad, por sus aportes en la literatura.
- En julio, la Casa de la Literatura Peruana realizó un homenaje por los 25 años del lanzamiento de País de Jauja.
- La obra fue finalista del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos.
- En 2000 fue nombrado miembro de la Academia Peruana de la Lengua, en mérito de su trabajo literario y como estudioso.

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