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Después de muchos años sin ideas de juego definidas, de figuras que prometían mucho y no trascendieron y de padecer las dificultades de tener planteles cortos que no alcanzaban para armar un equipo competitivo, hoy la narrativa peruana atraviesa uno de sus mejores momentos. Tenemos un grupo de autores que están entre los 30 y 40 años, quienes han entregado recientemente una serie de libros de interés y calidad inusual.

Consciente de esta coyuntura, la editorial Estruendomudo contrató al escritor Ricardo Sumalavia para que oficiara de DT con el objetivo de guiar un nuevo proceso de su serie Selección peruana. En el prólogo de la antología, el profesor Sumalavia reconoce que esta vez cuenta con una mayor cantidad de jugadores para escoger e intenta explicar las razones de su convocatoria. Si bien su charla técnica es rigurosa e inteligente, sufre de una llamativa inconsistencia: a la hora de explicar los motivos por los que ha elegido algunos nombres y dejado a otros en el banco de suplentes, sus criterios no se comprenden del todo. Aduce que no ha privilegiado la presencia de autores con premios o mediáticos, a pesar de que en su nómina final hay varios que comparten esas características. No hay más pautas de selección que esa, aparte de mencionar que los convocados comparten temáticas como la ficcionalización del yo o su interés por reflexionar sobre la violencia política, por lo que no se entiende que se deje fuera de la alineación titular a algunos nombres cuyas obras recogen mejor estas tendencias que las de algunos de los escogidos para ir a la cancha.

Más allá de esta atingencia, la Selección peruana del DT Sumalavia es bastante afortunada. Ha designado jugadores imprescindibles de este buen momento de nuestra narrativa (y que son, sí, bastante mediáticos), como es el caso del tridente ofensivo Gamboa-Yushimito-Ángeles, de indudable capacidad goleadora. Quizá los cuentos de Ángeles y Yushimito no se encuentren entre lo más representativo de su obra, pero no por ello carecen de interés y valor. Sumalavia ha organizado, además, un mediocampo sólido: el repatriado Alarcón aporta uno de los mejores relatos del libro, mientras que Katia Adaui y Claudia Ulloa Donoso se lucen en el gramado con un par de textos donde un lenguaje brillante se complementa con la hondura psicológica de sus personajes y la sutil atmósfera donde estos se debaten. No puede dejar de mencionarse una de las grandes apuestas del DT: incluir a la cronista Gabriela Wiener, quien, a pesar de no jugar en su posición, nos brinda una gran performance gracias a su conmovedor y contundente Un fin de semana con mi muerte.

Lamentablemente, el nivel de los demás elegidos es menos importante. El cuento de Sergio Galarza abunda en estereotipos y transcurre entre lo predecible y lo superficial; el de Dany Salvatierra se limita a una anécdota escatológica plana y olvidable, y lo de Jorge Vargas Prado es lo más intrascendente de este combinado nacional. Sin embargo, el balance es satisfactorio. Aunque a su selección le faltan retoques, Sumalavia nos presenta un elenco con muchos argumentos y buen pie. Esta Selección peruana es un buen punto de partida para conocer una etapa favorable de nuestra narrativa que recién está dando sus primeros y sugerentes frutos.

SOBRE EL AUTOR

  • Ricardo Sumalavia. Selección peruana 2000-2015 (Estruendomudo, 2015. 268 p.).
  • Puntuación: 3.5 estrellas de 5 posibles.
  • Relación con el autor: Conocidos.