Aracely Quispe, la peruana que llegó a la NASA.
Aracely Quispe, la peruana que llegó a la NASA.

Hace cinco décadas, cuando el hombre llegó a la , ella no había nacido. A los 7 años de edad, sentada frente a un televisor, veía una de las tantas repeticiones de los primeros pasos de la misión que llegó al único satélite natural de la Tierra. Asegura que ahí apareció su interés por la ciencia. Quería alcanzar las estrellas. Ella nació y vivió en el caserío de Marripón, al norte de Chiclayo. No había fluido eléctrico. No solo se alumbraba con lámparas, sino también con el resplandor de la luna y las estrellas, que a la vez iluminaban sus sueños.

Tenía 12 años de edad. Iba en bicicleta, de su colegio al centro de Chiclayo, y encontró en el suelo un papel que le llamó la atención. “Beca para estudiar karate, gratis, por un mes”, leyó. Quizás ahí realmente empezó todo. A los 16, ya era cinturón negro y en 2005, gracias al karate, empezó su acercamiento a la luna.

Aracely Quispe fue parte de la sonda de exploración lunar de la NASA y hoy es ingeniera senior de operaciones de sistemas de vuelos en el programa del telescopio espacial James Webb. Es fruto de sus estudios en EE.UU., desde 2005, de Ingeniería Tecnológica Espacial, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Astronáutica y Ciencias.

Serena y de palabras justas, desde Maryland me dice que no sueña con llegar a Marte o a otra galaxia. Su sueño es llegar a niños y jóvenes, y contar su experiencia. A continuación, un breve tramo de lo que ha sido su viaje personal.

-El karate la llevó a EE.UU.
Tuve una invitación para venir a un torneo internacional, en Las Vegas. Quedé en segundo lugar. Te hablo del año 2004. Regresé al Perú y al año siguiente volví para competir en EE.UU. Pero ya tenía una visión clara de querer estudiar Ingeniería Aeroespacial o algo relativo en ciencias.

-¿Por qué quería estudiar eso?
En Perú estudié Computación e Informática, luego Ingeniería de Sistemas. Quería ser ingeniera o científica. Cuando vengo a Estados Unidos por el karate, averigüé más. El gobierno norteamericano tiene una residencia para personas con extraordinaria habilidad y yo pude demostrarlo como deportista y estudiante. Apliqué para estudiar con préstamos, fondos, becas.

-¿Y cómo llega a la NASA?
Terminé de estudiar inglés e hice un grado en Ingeniería Tecnológica Espacial. Tuve una entrevista con un alto directivo y me dijo: “Si quieres ir a NASA, te aconsejo que vayas a una universidad especializada en Ingeniería Aeronáutica o Astronáutica, pero es caro y hay altos requisitos. Y estando ahí puedes entrar a unas prácticas en la agencia aeroespacial”. Efectivamente, cuando me gradué, se presentó una oferta de trabajo sobre el orbitador de reconocimiento lunar. Y me eligieron.

-Y por fin pudo encontrarse con la luna.
Tuve la oportunidad de trabajar para la única expedición que tiene NASA para monitorear la luna después de los eventos del Apolo 11. Es un satélite no tripulado, pero que nos permite conocer mucho acerca del recurso lunar y hacer predicciones y estudios. La idea central de este proyecto que todavía está en órbita es enviar nuevas expediciones a la luna, pero teniendo un conocimiento más certero de qué tan seguro es un aterrizaje y cuánto tiempo se pueden quedar. La idea central fue mandar una expedición a la luna y después ir a Marte.

-¿Parte del proyecto fue descubrir agua?
Este satélite tiene siete instrumentos, con diferentes propósitos. Uno de ellos es para estudiar recursos en la superficie lunar. Se encontró que hay partes con agua congelada.

-¿Y eso señal de qué es?
Eso lo pueden determinar los científicos con exactitud, porque se sigue explorando. También se han hallado cráteres en la superficie lunar y se investiga cómo la radiación lunar nos afecta.

Aracely Quispe
Aracely Quispe

-¿Cómo era el día a día?
Era llegar, hacer el planeamiento de todo lo que sucederá mañana con el satélite orbitando en la luna. Por ejemplo, hacer maniobras para ajustar el satélite. Otra actividad era hacer simulaciones. Y a diario recibíamos muchos gigabytes de imágenes de la luna. Éramos los primeros en recibir la información y distribuirla al área científica. Un trabajo increíble.

-¿Qué se piensa cuando tiene al frente la imagen lunar?
Te sientes una persona especial porque puedes ayudar a la humanidad con ese material tan importante. Un privilegio.

-¿Es una posibilidad habitar la luna?
La idea fundamental de este orbitador que se lanzó en 2009 y sigue en órbita es, justamente, esa: una de las metas más importantes a nivel de ciencia era que se estudie todo el recurso lunar para que nuevas expediciones puedan pasar por la luna e ir a Marte. Formar una base en la luna. Se está teniendo éxito, el gobierno americano está apoyando estos proyectos para la misión a Marte.

-¿Será parte del equipo que vea el tema de Marte?
Hace dos años me moví del proyecto de orbitador lunar al telescopio James Webb. Lo estamos desarrollando, está en la Tierra. Su objetivo es lanzarse en 2021 para estudiar las galaxias desde que se formaron. Es el sucesor de Hubble. Aproximadamente, costó siete billones de dólares. Unas 3 mil personas trabajan en él.

-Y en el año del bicentenario... ¿Qué se siente por el Perú a la distancia?
Mucho amor. Quiero tener una contribución directa con niños y jóvenes. Me identifico con las miles de historias como la mía, que son personas que vienen de abajo, que buscan oportunidades. Me siento una mujer que tiene algo que contar. Nací en el campo, estudié en el campo. Sin tener nada, pude avanzar. A través del esfuerzo y el trabajo constante sí es posible cumplir tus metas.

-¿Qué tan lejos quiere llegar? ¿Acaso a otra galaxia?
Sueño con ser una persona que deje una huella en el aspecto de la exploración. Voy a ser conferencista y estoy preparándome para eso, una vez que reciba mi doctorado en Ciencias. Los límites solo están en nuestra mente.

Aracely Quispe
Aracely Quispe

AUTOFICHA:

-“Soy Aracely Quispe Neira. Nací en Marripón, Motupe, en Lambayeque. Vuelvo cada año, he visitado la escuela 10151, donde estudié inicial y primer grado. He trabajado con la Embajada Americana en el Perú en proyectos para difundir programas a los jóvenes. Mis padres están entre Perú y EE.UU.”.

-“Tengo dos hermanas, las dos viven en el Perú. Mi mamá es educadora egresada de la Pedro Ruiz Gallo de Chiclayo. Mi padre es la persona que nos crio, yo le digo papá. Es arequipeño. Mis papás se divorciaron cuando yo tenía 6 años, y mi papá biológico falleció hace dos años”.

-“El karate me ayudó en mi equilibrio emocional. Cada lucha en el karate es similar a la lucha que he tenido a diario. Cada vez que tenía alguna dificultad, el karate me ayudó, porque es una disciplina de lucha constante. Hay que tener fortaleza y concentración. No hay el ‘no puedo’. Te da determinación”.

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