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Ana Caridad Sánchez, cineasta: "Se asume que quien envejece ya no sirve"

“A veces me dicen ‘¿por qué das tu edad?’. ¿Por qué no lo voy a decir? Aún se dice que es mala educación preguntar la edad a una mujer. ¿Mala educación de qué? Para las mujeres es un tabú vivir y que te salgan canas”, dice la también guionista trujillana.

Ana Carina Sánchez

(Perú21/ Piko Tamashiro)

Sánchez es la directora y guionista de la película nacional Deliciosa Fruta Seca. (Perú21/ Piko Tamashiro)

Perú21

Mijail Palacios

El 12 de setiembre de 1992, en Lima caía el terrorista Abimael Guzmán. Ese mismo día, a La Habana llegaba Ana Caridad Sánchez, con 22 años, para estudiar en la escuela de cine San Antonio de Los Baños, donde tuvo como profesor de guion al escritor colombiano Gabriel García Márquez.

En el colegio le preguntaron qué quería ser de grande. Dibujó a una niña escribiendo. La profesora señaló: “Quieres ser profesora”. Ella la corrigió: “Escritora”. Pero la maestra le dijo: “Eso no existe”. A los nueve años escribió sus primeros cuentos y declamaba poesías, inspiradas en los libros rusos y chinos que llegaban al Perú en tiempos de Juan Velasco Alvarado. Quiso ser actriz, intentó con Bibliotecología y, finalmente, ancló en el cine.

Deliciosa fruta seca es su primer largometraje, protagonizado por la recordada actriz nacional Claudia Dammert. Se exhibe en el UVK Basadre de San Isidro y en el Cineplanet de Trujillo. Cinta que es como “un grito de libertad para las mujeres mayores, que han sido ganadas por la rutina, pero que aún tienen ganas de cumplir sus sueños”, puntualiza la directora trujillana que acaba de cumplir 50 años, viste zapatillas, jean, polera y una sonrisa adolescente.

¿La edad sigue siendo un tema para las mujeres?
Es un tema tabú. Por ejemplo, cuando digo que tengo 50 años, la reacción es “pucha, lo dijo”. Decir tu edad es casi como desnudarte.

¿Qué se muestra cuando se dice la edad?
A veces me dicen “¿por qué das tu edad?”. ¿Por qué no lo voy a decir? Aún se dice que es mala educación preguntar la edad a una mujer. ¿Mala educación de qué? Para las mujeres es un tabú existir, vivir, es un tabú que te salgan canas. A los hombres se les ve sexy. Las mujeres tendemos a pintarnos las canas.

¿Te pintas las canas?
Ahora sí, me salieron muy joven. Pero me pregunto si estoy siendo coherente. Las mujeres somos muy machistas y es parte del aprendizaje ir aprendiendo a valorarnos y buscando la igualdad entre hombres y mujeres. La vejez también es un tabú, se asume que quien envejece ya no sirve. Por eso no quieres llegar a la vejez porque no encontrarás trabajo, porque no estarás dentro del sistema, porque pasas a los desechos. Incluso, se las infantiliza. Se asume que los adultos mayores son bebés.

¿Y qué tal los 50?
Bien. Recién los he cumplido (risas). Somos una generación de mujeres que enfrentamos la vejez de una manera distinta. Somos una generación que en su mayoría trabaja o con independencia económica. Somos mujeres que ya disponen de su tiempo. Pero sabemos que todavía están los paradigmas ligados a que la belleza está en la juventud. Por eso en las historias las protagonistas son mujeres jóvenes.

¿A las mujeres se les exige belleza?
Siempre se les exige belleza. ¿Por qué no te peinaste? Maquíllate. Los tacos. Hay un estigma de cómo debe ser una mujer, que no tiene derecho a tener estrías, celulitis, rollos.

¿Has sentido ese peso?
Un poco lo que también decía Claudia Dammert: “No me quiero hacer cirugías”. Ella quería envejecer con sus arrugas. Se fue a los 68 años.

No los aparentaba. Era bien vital.
La belleza no está en si se puso más cintura o se estiró la cara. La belleza está en la actitud, en cómo afrontas la vida y cómo tratas de ser feliz, la buscas y trabajas para esa felicidad.

¿Qué te hace feliz?
Poder escribir con tranquilidad. Soy feliz ahora porque la película por fin llegó a los cines.

Dices que Deliciosa fruta seca también es como un grito de libertad. ¿Has tenido que dar muchos gritos de libertad o siempre fuiste una persona libre?
Si hubiera sido una persona libre toda la vida, sería una persona que no tiene conflictos. Y si no tienes conflictos, no tienes historias. Los conflictos te llevan a desenlaces que pueden hacer que tu historia sea feliz.

¿Cuándo has tenido que dar un grito de libertad?
Cuando pensé en qué tipo de vida quería vivir. He tenido que responderme a la pregunta si me dedico a ser mamá o sigo en esto. Una vez me fui a Curahuasi a hacer un documental con la televisión suiza, pero era el Día de la Madre. Mi esposo tuvo que ir a recibir la rosa (risas). Es difícil. Fui coguionista de ‘Chicho’ Durant en Coraje y él me pidió ser su asistente de dirección en España y tuve un embarazo de riesgo; ahí decidí ser mamá.

Coescribiste Coraje y ahora una mujer protagoniza tu nueva cinta, interpretada por Claudia Dammert. ¿Escribir sobre mujeres es tu tema?
Así ha salido. Creo que todos los cortos que hice han sido protagonizados por mujeres. Pero recién lo pienso ahora que lo dices.

¿Por qué Claudia iluminaba tanto?
Era mágica. Esa fue su esencia. Aparecía y el escenario del teatro brillaba. Buscaba que su energía sea positiva.

¿Con Coraje qué descubriste?
De Marialicia, el personaje de Deliciosa fruta seca, puedo tener esto de sentirme en una burbuja, saber que estoy en un mundo privilegiado y que en algunos momentos hay que salir y afrontar las cosas de una manera diferente. Por ejemplo, te gusta tocar guitarra, pero dices que estás muy vieja para aprender; o alguien que quiere entrar a la universidad y tiene 40 años. ¿Cómo asumes tu vida? Tengo una foto de Claudia Dammert aprendiendo a bailar marinera y unas niñitas de siete años le están enseñando. Esa es una imagen de sabiduría. No pensar que conforme avanza la edad, sabes todo.

¿A los 50 qué quieres hacer?
He empezado a estudiar marinera. Nunca seré una gran bailarina, pero quiero aprender a bailar bien. Y tengo una lista enorme. Quiero hacer un doctorado, no quiero dejar de aprender. Y tengo que hacer otra película.

Se viene unos 50 intensos.
Eso espero. En todo caso, tengo que apurarme (risas).

AUTOFICHA
- “Nací un 16 de noviembre del 68, en Trujillo. Estudié en el Sagrado Corazón, un colegio católico de mujeres. Hice la licenciatura en la U. de Lima, en Ciencias de la Comunicación. Me especialicé en Guion en la Escuela Nacional San Antonio de Los Baños en Cuba. E hice la maestría en Comunicaciones en la PUCP”.

- “Estoy casada con Andrés Malatesta, el productor de Deliciosa fruta seca. Tengo dos hijos. El mayor es biólogo y el más pequeño estudia Matemática y Física, pero ellos conocen el mundo del cine de verdad y después seguro regresarán para despertar su creatividad”.

- “Actualmente, enseño guion en la San Ignacio. Y tengo varias ideas de guion, entre ellas un documental. Quiero que Deliciosa fruta seca haga un recorrido de distribución alternativa con base en la experiencia de los cineastas regionales, en plazuelas, centros comunales, municipalidades, casas, hospitales”.

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