FOTO: Germán Fernández.
FOTO: Germán Fernández.

Abrió plaza ayer el mexicano Arturo Gilio que tomó la alternativa con un gran toro de El Puerto, de nombre Sabueso, marcado con el n° 159 y de 492 kilos. Embistió este con tremenda calidad desde su salida, y metió la cara con sello de excepción tras un primer tercio donde lució suelto.

Gilio le compuso una faena emotiva, con derechazos rodillas en tierra, a los que siguió un toreo de mano baja y buen temple. Entre ellos hubo tres con la derecha que fueron de lo mejor de la tarde. Lamentablemente, no acertó con el acero y perdió las orejas que tenía ganadas.

Al sexto le instrumentó finos lances de capote. Algo agarrado al piso, el de San Pedro tuvo la nobleza para permitir que el toricantano se pusiera cerca de él para provocarlo. Tuvo entonces Gilio que aguantar, hacer pausas y arrancarle así muletazos en los que supo manejar los tiempos necesarios sin perder conexión con el tendido. Se justificó plenamente.

El Juli fue haciendo a su primero, sin prisas. El de San Pedro acometía por dentro, ceñido y protestaba los muletazos si no se le pulseaba rotundo. Así, sin apuro alguno, el Maestro esperó las embestidas, y tiró de ellas con preciso dominio. Sometido el toro, sometió al público y obtuvo así unánime aprobación.

Su segundo de La Ventana fue terciado; humillaba mucho pero se atemperó poco. Su lado mejor era el izquierdo, que fue por donde El Juli logró esa intensidad en su toreo que puso las cosas en su lugar. Eso tanto como la espada con la que hizo rodar al toro y conquistar así las orejas y el triunfo.

NUEVO ESCAPULARIO

Roca Rey impulsado por el paisanaje se entregó de principio a fin e hizo vibrar los tendidos. Cortó las dos orejas de su primero, al que aplicó el temple necesario para que no claudicara. El de El Puerto, que tuvo buena condición. El inicio emotivo en los medios, con cambiados electrizantes, sacó chispas.

Galopaba el del Puerto, pero claudicaba en cuanto la exigencia de los muletazos era excesiva. Así Andrés tuvo que conjuntar intensidad con mimo. A pesar de ellos, la faena fue in crescendo, y terminó con el público alborotado, emocionado, rendido a su toreo. Enterró la espada hasta los gavilanes.

Con la muleta en el quinto empezó pegado a las tablas, donde aguantó estoico las inquietantes embestidas. Lo somete pronto y va arrancando de él embestidas que parecen cada vez mejores. Es el poder de tan excepcional muletero. Y el aguante. Terminó la faena metido entre los pitones, apabullante.

Tarde grande para el peruano que terminó llevándose el Escapulario de Oro 2022.

FICHA

-Lleno total en tarde nublada.

-Toros de San Pedro (2°, 5° y 6°) de Asia, Perú y de El Puerto de San Lorenzo (1°, 3°) y La Ventana del Puerto (4°) de Salamanca, España. De desigual presentación y buen juego en general, sobresaliendo los dos de El Puerto.

-Julián López ‘El Juli’. Palmas y dos orejas.

-Andrés Roca Rey. Dos orejas y oreja.

-Arturo Gilio. Palmas y oreja.

-Se despidió del toro el extraordinario picador César Caro con un gran puyazo al segundo de la tarde.

-Terminó la Feria que supo a poco. Nos quedó corta tras tres años de pandémico cierre. La lamentable muerte de cinco de los ocho toros importados de España hicieron circular todo tipo de especulaciones y fake news durante la semana.

-La empresa tuvo la suerte de contar con toros nacionales en condiciones de lidiarse en Acho y D. Orlando Sánchez presentó hasta 7 ejemplares de los que se lidiaron 3 que cumplieron largamente.

-En una tarde gris, plúmbea, brilló el toreo y, en manos de la terna, los aficionados gozaron en tarde de lleno total en los tendidos de la plaza de toros de Acho.

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