La Alianza de Rinocerontes de Borneo (BORA) confirmó la muerte del último macho de . Ahora solo ha quedado una hembra de su misma especie en cautiverio en todo el país.

A través de su cuenta en Facebook, BORA confirmó: “Compartimos la trágica noticia de que Tam, el último rinoceronte de Sumatra macho de Malasia, ha fallecido. Compartiremos más detalles a su debido tiempo, pero ahora necesitamos algo de tiempo para llorar su muerte.”.

El rinoceronte de Sumatra es una de las especies de rinocerontes más pequeñas que existen en el mundo, llegando a una altura de 1.20 metros de altura. Además, son los únicos rinocerontes asiáticos que cuentan con dos cuernos y están cubiertos de pelo.

Estos animales solían encontrarse en Indonesia, el estado Sabah de Malasia (parte de la isla de Borneo), Malasia peninsular e incluso el sur de Tailandia. Sin embargo, su numero se ha reducido considerablemente, al punto que la International Rhino Foundation considera que ahora existen menos de 80 ejemplares en libertad.

Por su parte, BORA ya considera a esta especie como "funcionalmente extinta", debido a que los pocos ejemplares que todavía quedan con vida no alcanzan para evitar la desaparición de su especie. En Malasia, con la muerte de 'Tam', solo queda una hembra llamada 'Iman' con vida en todo el país.

Según la World Wildlife Foundation (WWF), esta especie se encuentra en peligro crítico de extinción debido a la caza furtiva y la paulatina fragmentación y destrucción de su hábitat natural.

Murió 'Tam', el último rinoceronte de Sumatra macho de Malasia. (Twitter)
Murió 'Tam', el último rinoceronte de Sumatra macho de Malasia. (Twitter)

ESPERANZAS FRUSTRADAS

Tam fue capturado y llevado a la Reserva de Vida Silvestre Tabin de Sabah con la esperanza de que se reprodujera con las dos hembras cautivas del lugar, sin embargo, se descubrió que las rinocerontes hembras eran infértiles.

“Recuerdo muy bien cuando capturaron a Tam y las grandes esperanzas de todos eran que él podría ser el miembro fundador de un exitoso programa de cría en cautividad en Sabah, y unirse a los esfuerzos internacionales de Estados Unidos e Indonesia”, dijo Susie Ellis, directora ejecutiva de la International Rhino Foundation, en un comunicado.

“Lamentablemente, esas esperanzas se vieron frustradas en repetidas ocasiones durante la próxima década por una serie de incidentes, algunos sociopolíticos, otros biológicos y otros simplemente de mala suerte”, agregó.

Los esfuerzos por proteger esta especie y salvarla de la extinción pasaron al plano tecnológico, en donde se ha utilizado hasta la fertilización in vitro. Sin embargo, los resultados han sido infructuosos.