Los son la representación gráfica de los estados de ánimo y formas de pensar de los millones de internautas que existen a nivel mundial.

El boom —por este ahora considerada forma de comunicación— dio sus primeras luces en el año 2010. En ese entonces, vectores a blanco y negro con el rostro enojado —como ‘Y U NO’ Guy— y llorando —como el recordado ‘Forever Alone’—, invadían las principales redes sociales, como Facebook e Instagram.

Posteriormente, los entusiastas de Internet decidieron probar con opciones más llamativas, y apostar por expresiones de animales, adolescentes y niños, como la pequeña ‘Disaster Girl’ (2011), ‘Grumpy Cat’ (2012), ‘Doge’ (2013) y Confused Black Girl (2014).

Para el portal social Pictoline, durante los siguientes años, la fórmula del éxito de la comunicación a través de memes, continuó bajo la misma estética: Perrito enojado (2015), This is fine (2016), Novio distraído (2017), Pikachu sorprendido (2018).

Y, para cerrar la década con broche de oro, no podía faltar el simpático ‘gato ensalada’ que atribuye al sí ni no.