Por: Inés García-Belaunde Bedoya

de nuevo arrasa. Tras el éxito conseguido con “Inventando a Anna” y “El Estafador de Tinder” el pasado mes de febrero, la plataforma apostó por otro documental exponiendo el lado oscuro de una nueva tecnología, y su disposición al atraer fraudes. Antes se enfocó en el mundo de las citas virtuales, ahora el nuevo foco recae en el complejo mundo de las criptomonedas.

Dirigido por Luke Sewell, “No confíes en Nadie: El Rey de las se basa en la indagación de un misterio que conlleva a otro. La muerte de Gerard Cotten, fundador de ‘QuadrigaCX’, la página de criptomonedas líder en Canadá, llevó a muchas sospechas debido a sus curiosas circunstancias. En el documental somos testigos no solo del origen de las monedas digitales, sino también de un rompecabezas sobre la supuesta muerte de Cotten.

Según la página de Kaspersky, una criptomoneda es cualquier tipo de moneda digital o virtual, que usa criptografía para proteger las transacciones. Las criptomonedas no tienen una autoridad central normativa o de emisión como un banco tradicional; y utilizan un sistema descentralizado para registrar transacciones, y emitir nuevas unidades. Siendo un concepto tan novedoso, es natural que haya una división entre la gente que conoce del tema a mayor profundidad, y los que no (la “brecha digital”, lo llaman).

El documental narra la vida de Gerard Cotten, que indagó en el mundo creciente de las criptomonedas e impulsó la creación de una propia página dedicada a ello. Las criptomonedas aseguraban un rápido crecimiento del dinero si se guardaba a largo plazo, así que muchos interesados transformaron su dinero en monedas digitales para obtener un interés alto en el futuro. Pero las circunstancias llevaron a que el valor de las criptomonedas decreciera y la burbuja de especulación bajara, por lo que miles de inversores en la moneda digital entraron en pánico. Al momento de ingresar a QuadrigaCX les esperaba otra sorpresa: la página mostraba sus ingresos y contraseñas como “erróneas” y les prohibía el acceso.

Días después, se menciona la muerte de Cotten en la India, lo que lleva a la indignación de muchos usuarios, que perdieron sus fondos sin poder siquiera reclamar al hombre a cargo. Y tras una investigación, mediante grupos de chat, llegan a descubrir varios elementos que no cuadran con lo establecido, lo que hace pensar que Cotten fingió su muerte y huyó con todo el dinero obtenido de las criptomonedas.

La trama se desenvuelve ligeramente al principio para más adelante revelar sus mórbidas implicaciones, empatizando a la audiencia con la misma sensación de furia e incertidumbre que las víctimas estafadas sintieron. Empezamos con los orígenes “humildes”, casi de película, de Cotten, para que más adelante salga la evidencia de las propias indagaciones de sus víctimas: cuentas secretas en páginas web, testigos reveladores en grupos de Telegram, y certificados de defunción de dudosa reputación.

LA ESTAFA DIGITAL

Técnicas audiovisuales variadas son aplicadas en el documental para dar una sensación de inmersión en todas las partes de la historia: usando fotos y videos viejos que retrataban la idílica vida de Cotten, aplicando efectos de sonido e imágenes para imitar las notificaciones y la pantalla de chat de Telegram, hasta los créditos, aparecen con una ligera alarma parecida a una notificación de WhatsApp. Mediante este uso de efectos particulares, el director deseaba enseñarle a la audiencia, incluso inconscientemente, de que varios aspectos de nuestra sociedad están siendo editados y transformados para la conformidad de las nuevas tecnologías. querámoslo o no.

Fue interesante ver cómo se desvela el misterio del fraude a manera de thriller, con entrevistas adecuadas a las víctimas y periodistas al cargo. Pero es probable que tal vez el documental se haya centrado más en el misterio de Cotten que en explicar en detalle el mundo de las criptomonedas. cómo funcionan técnicamente y cómo son susceptibles al fraude. Tal vez eso habría captado más la atención de los espectadores. Aunque los diez primeros minutos del documental ofrecen un breve resumen, no es suficiente para responder la mayoría de las preguntas que un espectador haría (cómo sube el valor de la moneda, cómo funciona una compra digital, etc).

Es muy probable que más casos como el de Cotten aparezcan en el futuro, por lo que debemos estar atentos todos. Y el documental es una buena advertencia.

VIDEO RECOMENDADO

Análisis juego del calamar