26.MAY Viernes, 2017
Lima
Última actualización 08:01 am
Clasificados

LA PORTADA DE HOY

PPK toma aire

Compartir:

"En mi carrera busco prestigio, la fama no me interesa"

“Hay gente que no ha pisado una escuela de arte dramático y está en la TV. Hay argollas. Pero hay muchachos que se queman las pestañas estudiando y no tienen esa oportunidad. Hay que darle cabida a todos, sin distinción de raza. No los marginemos”, dice Arenas.

Foto: Rafael Cornejo.
Foto: Rafael Cornejo.

Reynaldo Arenas,Actor de Teatro, Cine y TV
Autor: Liz Saldaña.
lsaldana@peru21.com

Con 45 años dedicados al arte dramático, el reconocido actor Reynaldo Arenas hace una dura crítica a la televisión actual. Él asegura que la pantalla chica está saturada de entretenimiento insulso, soez y banal. A continuación, reflexiona el experimentado actor.

Usted ha regresado a la televisión con la teleserie Ciro, el ángel del Colca. ¿No pensó que personificar al padre de Ciro Castillo podría perjudicar su carrera?
No, al contrario, con este personaje puedo demostrarle a la gente que también puedo hacer otras cosas, porque solo me encasillan en el papel de malo… En esta serie hay valores literarios, culturales y estéticos. A diferencia de otras que solo ven el entretenimiento barato y soez.

Pero esta serie también incita a verla por el morbo que causa el caso de Ciro Castillo.
Sí, pero siempre apuntamos a no exacerbar lo sucio. No se trata de culpar a nadie, ni remover cosas sucias. El valor de la serie está en la búsqueda del padre por encontrar la verdad.

¿En su carrera televisiva se ha sentido discriminado?
Sí, incluso no hago televisión por los papeles… Me han ofrecido roles de capataz, violador, asesino, ladrón porque soy serrano. Cuando me llamaron para la serie de Ciro, dije: ‘Sí, se puede construir un personaje’. La televisión ha decaído mucho, no hay buenos papeles, y no es el hecho de aceptar solo por aparecer en la televisión.
*
Usted no busca fama.*
En mi carrera busco prestigio, la fama no me interesa.

La teleserie Al fondo hay sitio se ha convertido en un fenómeno televisivo. ¿Qué le parece?
A la gente le gusta esas cosas. Como decía Marco Aurelio Denegri, la gente está acostumbrada al ‘enmierdamiento’ de la televisión. Cuando la gente está acostumbrada a eso y tú le das algo mejor, no le gusta.

Entonces, la televisión debe encontrar un equilibrio entre lo comercial y lo cultural.
Sí, pero no se puede saturar a la televisión de entretenimiento. Todos los programas son así. Hay cosa insulsas y vanas.

¿Cómo los realitys de competencia física?
Exacto, todo está basado en el sexo…Tergiversan todos los valores. Pero sí se pueden hacer cosas mejores.

¿A qué nos llevará este tipo de programas?
A una deformación de los valores. Yo he ido como jurado a un nido, y niños de 4 o 6 años decían: ¡‘Paletazo’! Esa palabra la sacan de la televisión. Es grave, estamos degenerando una generación, tiene que haber leyes. El 60% de la televisión debe ser cultural.

¿Cree que la presencia de personajes homosexuales en la televisión afecta a los niños?
Claro que sí, se promueve mucho la presencia de ese tipo de personajes. Por ejemplo, la ‘Carlota’… Todos los programas tienen ese tipo de personaje.

Además, los homosexuales no son como esos personajes.
Yo no tengo nada en contra de los homosexuales, pero debe haber mesura, control. No se puede hacer de la vida un carnaval. Hay un programa que se llama Amor, amor, amor que es asqueroso.

¿Por qué no le gusta ese espacio de farándula?
Porque busca enfrentamientos, conflictos, el chisme, el morbo, la calatería. Es asqueroso y denigrante.

¿No le gusta ni el conductor Rodrigo González ‘Peluchín’?
¡No, nada! Me exaspera ver ese programa.

Por otro lado, ¿cómo ve el crecimiento del cine con los exitosos estrenos de ¡Asu Mare!, Cementerio general y El evangelio de la carne?
Cosa curiosa, paralelamente a ¡Asu Mare! se estrenó la película El limpiador, estuvo en cartelera dos días y la sacaron. Si tú pones a El limpiador y a ¡Asu Mare!, no hay punto de comparación. El limpiador tiene muchos valores, tanto así que candidateó para los premios Oscar.

¿Vio la cinta ¡Asu Mare!?
No la he visto, pero conozco el trabajo de Carlos Alcántara, es un comediante muy bueno, pero se basa mucho en la grosería.

Pero el éxito de la cinta determinó que el público vea otras cintas peruanas.
Vi El evangelio de la carne y me gustó mucho, refleja un poco nuestra sociedad. Y pienso que por ahí está la soñada coherencia.

Entonces, recomendaría a Carlos Alcántara que no utilice groserías.
Exacto, no es necesario darle al público tanta grosería, es acostumbrarlo a una cosa fácil. El arte debe entretener, pero también informar y educar.

Por último, ¿usted ya piensa en su retiro de los escenarios o quiere morir en él?
Pienso que hay un momento para retirarse. En cinco años me voy. Quiero dedicarme a mi hija y a mi nieto, quien me tomará la posta (risas), ellos viven en Estados Unidos. Tengo 70 años y creo que hay que descansar.

AUTOFICHA

- Nací en el Cusco, el 16 de agosto de 1944. Soy un actor de teatro, cine y TV. Estudié en la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático. Y tengo 45 años como actor.

- Si se contaran todas las vicisitudes que pasé para alcanzar un sitial en el ámbito artístico, sí se haría una teleserie sobre mi vida.

- No me arrepiento de ser actor porque nunca me faltó trabajo. Siempre trabajé en el teatro, en calles y plazas. Hice teatro circular. Nunca me he muerto de hambre.


Si te interesó lo que acabas de leer, recuerda que puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook, Twitter y puedes suscribirte aquí a nuestro newsletter.