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LA PORTADA DE HOY

"Me metí en las pandillas a los 11 años"

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Opinión

“Es la economía, estúpido”. Esta frase de Bill Clinton en campaña la debería usar Humala cada vez que algún asesor venga con iniciativas –como el viajar para ver a Chávez o como sería la brutal equivocación de permitir que Antauro sea liberado– con el fin de congraciase con quienes fueron inicialmente sus aliados.

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Fritz Du Bois,La opinión del director
director@peru21.com

Más aun, su actual popularidad lo está acercando a los niveles que lograron en su momento Uribe o Bachelet en el vecindario y que en el Perú solo Fujimori había alcanzado. Lo que permite a los mandatarios la tranquilidad de poder trabajar sin sobresaltos.

Sin embargo, para proteger e incrementar su aprobación tendría que recordarle la frase de Clinton a diario a sus allegados para que no se suelten el moño, creyendo equivocadamente que ya se ganaron al electorado y cometan los errores que pondrían en riesgo el desbordante entusiasmo económico que lo está impulsando.

En realidad, es espectacular la sensación de creciente bienestar que tienen los peruanos, es un activo que en el mundo es muy escaso y que deberíamos cuidar. Por otro lado, ese optimismo nos debería permitir seguir disfrutando de un crecimiento bastante alto, así que el 2013 debería de ser el año para consolidarlo.

Incluso, la mitad de los peruanos está seguro que la situación económica de su familia mejorará este año, y lo más interesante del caso es que consideran que es su propio esfuerzo el que lo está logrando con solo el 8% esperando algo del Estado.

Así que la agenda del gobierno tiene que priorizar el retiro de obstáculos para el emprendedor, perderle el miedo a las concesiones para acelerar la inversión y eliminar absurdas trabas en el mercado laboral para que siga aumentando el empleo adecuado.

Al final, si se logra aumentar aún más el optimismo económico de la población, el cielo será el límite tanto para Nadine como para el mandatario en los niveles de aprobación a los que estarían aspirando.