Conversábamos con los oyentes de Radio Capital sobre cuál es el lugar que geopolíticamente debe ocupar Perú para resguardar mejor sus intereses y mantener un desarrollo sostenido. Un oyente opinó que América Latina tenía grandes ventajas pero sus gobernantes eran poco serios. Agregó, por ejemplo, “ya todos saben cómo le va a Argentina”.
Les invito a ver una fotografía de 1976 o 1977 que aparece en mi Facebook, donde se puede apreciar a las personas que montaron y financian el circo mediático actual contra el gobierno argentino junto al genocida Jorge Videla el día que se hicieron con la productora de papel más grande del país.
La República no es más aquel diario que en un tiempo despertó mi interés. Tiene algunos columnistas valiosos y coherentes y una línea editorial que parece escrita por el diario El País de España.
Escuchaba, por TV, a una muy preocupada congresista peruana por la situación interna de Venezuela.
La cultura occidental tiene, como toda cultura, matices contradictorios. Deja pasar sin demasiados remilgos bombardeos salvajes contra poblaciones civiles –Hiroshima, Nagasaki, Vietnam, Serbia, Irak, Afganistán, Pakistán, etcétera–.
Citamos el lunes al Premio Nobel Stiglitz y su preocupación por la “concentración de los medios de comunicación”. Sostiene que “en muchos países latinoamericanos es especialmente grande el nivel de concentración de los medios y los nexos entre la desigualdad política y económica”.
El modelo capitalista actual, sea el que lidera EE.UU. o el que podría liderar China, es siempre una mala noticia para el planeta.
Stiglitz, Nobel de Economía, disertó en la Universidad de Columbia y dijo que “el rol de la prensa es llamar la atención sobre los abusos del mercado financiero contra los ciudadanos y acerca de la corrupción en el sector público, que es igual o peor que en el sector privado”.
Hasta ya muy viejita era visitada por sus exalumnos, quienes iban a contarle sus cuitas o a presentarle a sus hijos.
Mi infidente vecino Giacosa me dio la bienvenida con un pye y no puedo menos que corresponderle con otro tortazo. ¡A la obra!
El veterano periodista del Washington Post Walter Pincus, entrevistado en un documental del 2007 que contiene una fuerte acusación al papel cumplido por los medios de comunicación como animadores de la guerra contra Irak, hace la siguiente reflexión: “Pienso que los medios se convierten cada vez más en portadores comunes de las declaraciones de la administración y de los críticos de la administración. En cierto modo hemos renunciado a la independencia”.
En los Estados Unidos existe una organización llamada Coalición Nacional de Personas sin Techo. Su nombre no es alentador teniendo en cuenta que pertenece a la primera economía del mundo, pero mucho menos alentadores aún son sus informes.
El historiador Jeremy Rifkin sostiene que la causa de la caída de Roma se debió a la reducción de la fertilidad de sus tierras y una producción agrícola que proporcionaba energía insuficiente para mantener la infraestructura de la ciudad y el bienestar de sus ciudadanos.
¡Ay Ollanta ay! ¡Cuántos agravios debe soportar cada vez que decide pensar por su cuenta! El elenco de periodistas iluminados, que califica de mamarracho todo aquello que no sea exactamente lo que reproduce su propio pensamiento, infla su furia, descalifica, amenaza y como si eso fuera poco, cree hablar en nombre de la sensatez y de la mayoría de los peruanos.
Una compañía de Denver, Colorado, la Elite Sterling Security, ha vendido 300 chalecos de seguridad en los dos últimos meses y ya acumula dos mil pedidos de familias residentes en distintos puntos del país. La noticia sería irrelevante si no se agregara que dichos chalecos antibalas están destinados a niños que asisten a la escuela.
Fritz Du Bois, director de este periódico, comportándose con una cortesía a la que no estaba obligado, me comunicó a través de una llamada telefónica que ya no seré un columnista solitario en la página central de Perú21.
El domingo pasado, a través de Radio Capital, tratamos el tema de la refinería La Pampilla. Recibimos, como es lógico, opiniones de personas con distinta visión sobre el particular. Una conclusión a la que arribé no deja de producirme curiosidad.
Cada día que transcurre y cada nueva situación que ingresa a la agenda política muestra, de manera meridianamente clara, que los medios de comunicación han devenido en actores políticos centrales, casi excluyentes, en la discusión de los grandes temas nacionales e internacionales.
El 1 de mayo, Día del Trabajador, será, en Europa, una jornada que volverá a desnudar las injusticias que produce el alabado neoliberalismo.
En beneficio de la paz social, pero, sobre todo en beneficio del sistema nervioso –cercano a la histeria– de muchos de nuestros periodistas, creo que cualquier persona ligada al aparato gubernamental debería tener piadoso cuidado, en beneficio de mis sufridos colegas, a la hora de emitir una opinión.
¿Cuál es la diferencia entre un periodista fiel a la orientación neoliberal de la economía y un ilusionista? Que el ilusionista sabe que lo suyo es y será siempre simplemente eso: ilusión. Mientras que algunos periodistas creen que la repetición de una ilusión termina convirtiéndola en realidad.
Muchas empresas líderes, con el fin de aumentar sus ingresos, produjeron lo que se llamó “deslocalización”.
Si vio los programas periodísticos de la televisión nacional desintoxíquese leyendo a Bertrand Russel: “Los hombres temen al pensamiento más que a cualquier otra cosa, más que a la muerte.
Se vienen tiempos difíciles. Desde esta islita, donde habitan mis letras, vengo insistiendo en la inevitabilidad de que los ajustes, recomendados por los organismos financieros, lleven a un clima de inestabilidad que causará pérdidas irreparables para el conjunto de la sociedad.
Los seres humanos no siempre se comportan a la altura de su inteligencia. Un artículo de Álvarez Rodrich acaba de dar buen ejemplo de ello. Salvo lo ingenioso del título lo demás es insostenible, indigno de un periodista que suele ser ponderado y, generalmente, bien intencionado.
Barack Obama calificó de cobarde el atentado que se produjo en Boston y, efectivamente, fue, como todos los atentados contra la vida de personas inocentes, una horrenda expresión de cobardía.
El maratón de Boston estaba dedicado a las 26 víctimas de la primaria Newtown, en Connecticut, masacradas por un joven que luego se suicidó.
El G-20 dijo en 2011: “estamos decididos a proteger nuestras finanzas públicas y el sistema financiero internacional contra los riesgos provocados por los paraísos fiscales”.
Rudy y Paz son dos talentosos humoristas argentinos que acaban de publicar un dibujo de dos personas que entablan el siguiente diálogo: Personaje uno: En Rosario (Argentina) se reunieron los teóricos del neoliberalismo (Mario Vargas Llosa, Montaner, Aznar, etc.) Personaje dos: qué bueno, la teoría en la Argentina, y la práctica en España, Grecia y Chipre.
Hoy iniciamos una experiencia educativa modestísima en cuanto a números pero en consonancia con lo que nos proponemos lograr.
Mario Vargas Llosa dijo el martes en Rosario, Argentina, “que la cultura es un ingrediente fundamental de la democracia. Ayuda a atenuar la violencia y puede dar batalla contra la explotación, los abusos y las injusticias”.
Hay domingos donde tengo buen ánimo para ver los programas periodísticos que pueblan por la noche las pantallas de la televisión nacional, otros –como este último– prefiero leer o conversar.
Muchos se preguntan por la agresiva postura de Corea del Norte frente a su vecina y, especialmente, frente a EEUU.
Pasé horas leyendo correos electrónicos sobre los talleres de comunicación que iniciaremos el próximo 12 de abril.
Las Malvinas, descubiertas por miembros de la expedición de Fernando de Magallanes en 1520, siempre estuvieron bajo control de las autoridades españolas.
Kim Jong-un es un jovencito, al menos para la práctica del poder político, que acaba de darles en la yema del gusto a los paranoicos que gobierna Barack Obama. Hasta ahora, las amenazas contra Estados Unidos se originaban en versiones esotéricas de sus organismos de inteligencia o bien salían de algún discurso sustentado en argumentos más propios de un casino o un circo que de una administración política.
Ayer escribimos sobre la huelga de hambre en la prisión de Guantánamo. Hoy agregamos que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió en 2008 que cerraría dicha instalación. No cumplió la promesa en su primera gestión ni tocó el tema tras ser reelecto el año pasado. Por otro parte, la prensa gringa apenas se ocupa de la actual huelga. “Escuchamos que a los abogados no se les permite visitar a los reos.
Yolaidi Martínez Ruiz publicó un artículo sobre Guantánamo que resumo. Inicia citando a un expreso de esa cárcel quien dice: “Allí no se cumplen los derechos humanos. Podían hacer con nosotros lo que quisieran”.
Quienes amamos el periodismo porque creemos que es una forma de controlar los desbordes de la autoridad, así como de combatir la corrupción, sembrar valores y colaborar al crecimiento del pensamiento crítico de la población, sentimos desánimo cuando un talentoso teórico como Ryszard Kapuscinski afirma, con total autoridad, que: “cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”.
Continuamos resumiendo el artículo del periodista David Brooks sobre lo que ocurre en Estados Unidos, que él lo compara con la conducta de una persona internada en un manicomio. Su Congreso tiene un índice de aprobación pública del 12% y es allí donde se atora cualquier intento de transformación.
David Brooks, periodista canadiense-estadounidense, afirma que “es imposible informar desde EE.UU. de manera racional, lo que con frecuencia es, objetivamente, un mosaico de locuras.
Siguen opinando sobre quién ganó en la revocatoria. He leído que la izquierda perdió y que casi no existe y que ahora hay dos derechas que se oponen: la fundamentalista y la liberal. Puede ser.
Se realizó en la Universidad de Lima el Seminario Internacional de América Latina: Oportunidades y Desafíos.
Resumo la columna del 21/3/03, cuando se iniciaba la guerra contra Irak: “Es tan desproporcionada que llamarla guerra resulta un despropósito. Se trata de un atropello.
Durante mi única incursión a una playa nudista sentí, en medio de formas físicas mayoritariamente horrendas, que éramos una más entre las muchas especies animales. Cuando incursiono en las redes sociales, siento, en medio de expresiones mentales mayoritariamente horrendas, exactamente lo mismo.
Fue un festival que permitió a los empleados de los medios de comunicación satisfacer a sus patrones con expresiones supuestamente imaginativas, y a los políticos, empleados de los grandes poderes económicos, tratar de congraciarse con sus patrones.
Está terminando el domingo del NO. Me alegró mucho el resultado, pero me despiertan curiosidad algunas interpretaciones hechas por algunos analistas y políticos.
Los límites para la expansión de nuestra conciencia están mucho más allá de las fronteras que suele marcar la sociedad. Somos más de lo que creemos poder ser.