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Extremo opuesto

El jueves de la semana conversábamos en Chicharrón de Prensa con el presidente de Proética, Jorge Medina, sobre el escándalo Odebrecht y todo lo que hace que la corrupción se instale en el Perú y en todos sus estamentos, instituciones, sectores y comunidades como Pedro en su casa. “La corrupción es un síntoma, no algo que existe por sí mismo”, decía. Jorge ha sido el CEO de E&Y y –entre los empresarios– tiene una muy inusual visión humanista y trascendental de la vida, la sociedad y las personas (por eso, algunos idiotas creen que es medio “rojo” o por lo menos “caviar”; pero esa es otra historia).

Ayer, José Luis Guash escribió una columna como las que, él mismo dice, ha escrito montones de veces, pero que el affaire Odebrecht recién ha puesto en relieve: los procesos de concesión y de asociaciones público-privadas (APP) en el Perú –y en general en América Latina– han sido y son muy adefesieros.

La campaña contra la “ideología de género” –que no, que eso no existe– mantiene su virulencia. A los carteles en la Vía Expresa y al balbuceo asustado de quienes no pueden explicar de qué se trata eso a lo que se oponen, se suma la embestida de sectores conservadores que sienten que la historia se aleja de ellos inexorable y, en su desesperación, se les escapa el fascismo como el aire a una llanta pinchada.

Ayer escuché en RPP al defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, explicando que se debería trabar embargo sobre los activos de Odebrecht, toda vez que esta empresa ya reconoció sus delitos. La Fiscalía, sin embargo, espera que la firma pague US$10 millones (¿ya pagó? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿A quién?) y sea un colaborador eficaz… pues, eficaz.

¿Logrará el caso Odebrecht lo que los ‘vladivideos’? Me gustaría pensar que sí, pero me temo que no. Lo único que sostiene mis pocas esperanzas de transparencia total es que la justicia de EE.UU. y Suiza están investigando.

El ministro del Interior, Carlos Basombrío, fue muy claro, didáctico explicando cómo los decretos legislativos referidos a su sector impactarán en una gestión que mejore la seguridad ciudadana, la principal demanda de la ciudadanía. La reorganización de la Policía que está en marcha continuará y la coordinación con el sector Justicia, dijo, pronto dará resultados visibles.

Como contó Fernando Vivas en su columna de El Comercio, un grupo de periodistas fuimos convocados por el Poder Ejecutivo para despejar las dudas que pudiéramos tener sobre los recientes decretos legislativos publicados.

El 26 de junio de 2015, la Corte Suprema de EE.UU. legalizó el matrimonio de personas del mismo sexo. Los días siguientes, el hashtag #LoveWins se convirtió en tendencia mundial en Twitter. Esta columna también estuvo dedicada a ese acontecimiento (29/06/15): “#LoveWins: EL AMOR SIEMPRE ENCUENTRA EL CAMINO* (*Próximamente también en el Perú)”.

Ya fueron publicados los 112 decretos legislativos que el Poder Ejecutivo elaboró en el marco de las facultades delegadas por el Congreso. Por lo expresado por el presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala (parte interesada, hay que decirlo), en una columna publicada en El Comercio, se trata de un paquete de normas que le permitirán al gobierno conducirse con calma y cumplir con los ofrecimientos que el presidente Pedro Pablo Kuczynski hizo en campaña y atender también algunas deudas que el Estado mantiene con varios colectivos de ciudadanos (deudas de muy larga data y eso también hay que decirlo).

Decía Fernando Rospigliosi que si existe la voluntad política de vacar al presidente por incapacidad moral (o la razón que sea), no interesaba que sea o no culpable. Tiene razón.

¿Estamos preparados para enfrentar la corrupción? Claramente, no. Hay dos cosas que me mantienen escéptico con respecto a los resultados de la investigación del caso Odebrecht y demás constructoras brasileras en el Perú. La primera es el rol pasivo de la Fiscalía. Para que la situación se parezca a lo que sucede en Brasil, Marcelo Odebrecht tendría que estar en su casa entregándole a la justicia de ese país la información que él considera conveniente a cambio de un adelanto de reparación civil por el daño causado.

Sin prueba alguna y con toda la evidencia que brinda el sentido común en contra, estás convencido de que alguien se ha metido a la casa del vecino a robar y ha matado a los tres perros a balazos aunque solo hayas escuchado un ruido lejano y en la calle todo se vea normal. Vuelves a llamar al guachi:

Antes de ayer escuché al fiscal que liderará las investigaciones del caso Odebrecht en el Perú, Hamilton Castro, decir que no se allanarían las oficinas de la empresa en Lima, básicamente, porque no hay allí documentos ni materiales relevantes para la investigación en el Perú, ya que estos están en otras oficinas fuera del país. ¿Quién le dijo eso al Ministerio Público? Pues la misma empresa que, además, se allanó a pagar una especie de “adelanto” de la reparación civil que le corresponderá asumir cuando terminen las investigaciones y los procesos a los que aquellas den lugar.

Es de noche y escuchas un ruido. Te asomas por la ventana y no ves nada fuera de lo ordinario. Todo está ahí: tus autos, las luces de la calle, el guachimán, su caseta vacía, y ese perro rengo que no sabes cómo se llama olisquea algo entre la vereda y el jardín de tu vecino. Perro de mierda, cómo no se muere con todo el bocado que le he puesto. Decides –porque nada te lo impide– que el ruido fue un poco más fuerte de lo que debería ser normal. Si te preguntan qué es normal, no sabrías qué contestar, pero insistirías en que ese ruido no lo fue. Así que seguramente es un disparo. Por supuesto, nunca has escuchado un disparo fuera del cine o de la tele, pero eso no importa, tú sabes que fue un disparo. Así que con genuina preocupación llamas al vigilante que se acerca a tu puerta: -Hércules, ¿escuchó el disparo? -No, señor. Creo que vino de por allá dices levantando la mano con el dedo extendido, pero sin señalar realmente en ninguna dirección. Sí, seguro te responde el guachi sobándose las legañas. Intrigado, te imaginas que el disparo fue donde solía vivir el presidente. Por allí hay siempre policías armados y el centro comercial y los bancos están muy cerca. ¡SEGURAMENTE HAN INTENTADO ROBAR UN BANCO!, dices exaltado para ti mismo. Luego recuerdas que es 1 de enero, que en los bancos no hay un mango y que ese día solo abren los chilenos explotadores de Wong, y se te pasa. Pero el disparo sí sonó. Ignorando que creíste que fue cerca de los bancos, a casi 20 cuadras de tu casa, recuerdas que tus vecinos están de viaje. ¡SE METIERON A ROBAR Y MATARON A LOS PERROS! Cuando sale, el vecino deja a sus perros en la misma perrera que tú, son tres perros y solo fue un “disparo”. Pero no importa: hay un ladrón en la casa de al lado. (Continuará).

…este año el presidente ordene a todos sus asesores publicar sus hojas de vida en Internet, donde todo el mundo pueda verlas. Me gustaría que todos en el Poder Ejecutivo hicieran lo mismo: ministros, viceministros y directores generales. Hay que saber quién le habla al oído al poder.

Llegamos al 2017 y a su gobierno le quedan 4 años y medio por delante. En el lapso transcurrido ha hecho usted un gobierno desigual, disparejo y accidentado. Ha hecho cosas buenas, pero las malas siempre sonaron más fuerte. Mucho más fuerte. Tanto que hay quienes se atreven a afirmar que no hizo usted nada. Sabemos quiénes son, sabemos por qué lo dicen y sabemos qué sucede luego, y debe tener usted muy fresco el ejemplo: su ministro de Educación, Jaime Saavedra, a quien se bajaron sin asco y a mentira limpia.

Le decía que simpatizo en parte con su mirada hacia la política y sus actores. Que también encuentro terrible y de miserables que un sujeto negocie un voto para poner un caño a condición de que se contrate a su pariente para poner ese caño.

No tengo US$100 millones en el banco ni 80 años. Empiezo con eso porque me han dicho que esos son dos pre-requisitos que debe presentar alguien para que usted se sienta interesado en hacerle caso. Porque me aseguran que usted escucha a todo el mundo, pero que solo se hace caso a usted mismo. Imagino, porque usted es el único de entre quienes lo rondan que podría tener esa plata y tiene esa edad.

Hay que ser muy miope –o negligente– para no ver cuánto se parece el fujimorismo de hoy al de siempre. ‘Vitocho’ García Belaúnde nos dijo un día en Chicharrón de Prensa que el fujimorismo se había comportado decorosa y hasta diligentemente durante los tres gobiernos en los que formó parte de la oposición; sí, tal vez porque no le quedaba más remedio. “Pero no tenemos idea de cómo se comporta un fujimorismo con una mayoría absoluta”. Ahora ya tenemos idea y ejemplo: Mototaxi.

Se equivocan los que piensan que darle la confianza al Gabinete Zavala fue una demostración de buena voluntad del fujimorismo; simplemente no iban a ponerse gratis la soga al cuello en su primera semana en el Congreso, pues toma solo 2 negativas de confianza disolverlo.

Odebrecht, la megaconstructora brasileña involucrada hasta las sienes en el caso Lava Jato, trabaja en el Perú desde 1979. Quizás una de sus más grandes innovaciones en manejo de ventas y de clientes haya sido la creación de un gigantesco aparato específica y expresamente diseñado para gestionar la logística de las coimas que pagaba a miles de funcionarios públicos y autoridades en decenas de países en varios continentes.

“Quiero enfatizar, como se lo dije al presidente Kuczynski, que Fuerza Popular respetará y fortalecerá nuestra democracia y respetará el orden constitucional”, afirmó Keiko Fujimori a la prensa a la salida de la casa del cardenal Juan Luis Cipriani. En esa misma línea, ni hubiera estado de más que el presidente Kuczynski dijera “vamos a utilizar todas las herramientas que nos da la Constitución para asegurar la gobernabilidad del país y su buena conducción”.

PPK se reunió con Keiko. En principio, que las dos figuras políticas más importantes del país se reúnan es positivo. Más aun si consideramos la escalada de tensiones entre el fujimorismo y los demás actores políticos, porque no se puede llevar un país a las patadas. O se puede, pero no es lo que queremos los que no somos del mototaxi.

Según fuentes de la Defensoría del Pueblo, esta está siendo “desmantelada”. Además de algunos despidos de funcionarios en CAS, se ha producido la renuncia de una alta funcionaria pues, debido a lo anterior, será muy difícil que pueda desempeñar sus labores con normalidad y eficacia. Rumores de hace algunas semanas anunciaban algo por el estilo: algunos funcionarios de la defensoría en las distintas regiones serían reemplazados por personas cercanas a Fuerza Popular y al Apra.

La reunión I: Como acordado, dada la naturaleza sensible del encuentro con la lideresa de Fuerza Popular, PPK llega solo a la casa de monseñor Cipriani.

Yonhy Lescano le canta sus verdades a buena parte del fujimorismo: “¡No tienen calidad moral para censurar por corrupción!”, “¡que levante la mano el que no esté investigado por lavado de activos!”, “¡que levante la mano el que no tenga relación con una universidad negocio!”.

Como esperábamos algunos, el presidente Kuczynski decidió no hacer cuestión de confianza por la moción de censura presentada por la bancada fujimorista contra el ministro de Educación, Jaime Saavedra.

No se trata de Saavedra. Porque no parece que los fujimoristas quieran conversar con nadie. La cuestión de confianza, a lo mucho, se bajaría dos cabezas (la de Saavedra, que ya está prácticamente perdida, y la de Zavala, que puede ser objeto de enroque o volver más adelante) mientras que se equilibra la cancha, al menos en cierto modo.

Hace unos días, un amigo compartió una noticia terrible: en EE.UU., un policía le disparó en el pecho a un estudiante mientras este se encontraba rodeado de otros estudiantes y sostenía un cuchillo de cocina. La dirección del colegio felicitó al policía por su determinación para actuar –supuestamente– protegiendo a los otros estudiantes.

El congresista Juan Sheput, de la bancada oficialista, recomendó al recién interpelado ministro de Educación, Jaime Saavedra, renunciar antes de que lo censuren. La idea –argumenta– es evitar que el conflicto entre los poderes Legislativo y Ejecutivo se profundice. Lo mismo recomienda la bancada aprista: que piense en el país y que ya no haga olas.

Antes de ayer, después de agredir e insultar al ministro de Educación, Jaime Saavedra, la bancada fujimorista anunció que presentaría una moción de censura contra él. No es que ya no lo supiéramos: varios miembros de esa bancada habían adelantado –actos fallidos o accesos de honestidad mediante– que así habría de ser. Incluso el mismo día podía adivinarse las verdaderas intenciones de la interpelación fijándose en cuántos congresistas llegaron a escuchar a Saavedra. No tenían para qué, ya estaba decidido por alguien más.

Decíamos ayer que la falta de acceso a información fidedigna puede explicar determinadas posiciones basadas principalmente en ignorancia y miedo. Como afirmar, por ejemplo, que el ministro de Educación, Jaime Saavedra, es corrupto, inepto, que amenaza a la familia porque quiere volver gays a todos los niños o que, sencillamente, no ha hecho nada. A algunos se les entiende el prejuicio: la ignorancia y la estulticia rara vez son culpa propia.

Como el debate sobre la Ley Universitaria era demasiado difícil de ganar, pasamos al debate sobre las calificaciones e idoneidad del ministro del sector, coincidentemente un gran impulsor y defensor de dicha ley. “Hay que botarlo porque no hizo nada”, “porque no avanzó para los Panamericanos”, “por las compras dirigidas en su sector” o “porque quiere destruir a la familia metiendo la ideología de género en el colegio”.

La designación como ministro del abogado con maestría en Gestión Cultural Salvador del Solar en la cartera de Cultura le ha bajado la temperatura al debate alrededor de la interpelación al ministro de Educación, Jaime Saavedra, programada para mañana.

Cuando un gorila alcanza la madurez sexual y corteja a las hembras de su clan, rivaliza con el jefe de la manada y este lo reta. Por lo general, uno de los dos es expulsado antes de que alguien acabe muerto y, de hecho, es muy raro que dos gorilas lleguen a agredirse.

Ayer, mientras grabábamos Chicharrón de Prensa, Fernando Tuesta dijo: “Lo cierto es que este gobierno ha tenido suerte porque casi todo lo que le pasa es atribuible a sí mismo y no a una oposición implacable, organizada y eficiente que podría ser el caso”.

“Me receto tiempo, abstinencia, soledad…”, escribía Jaime Sabines en Espero curarme de ti, un maravilloso himno al amor imposible que se deja ir a regañadientes.

Me da pena que la gente sienta miedo. Me sorprende también que sea tan común que, cuando las personas se sienten amenazadas por algo que no conocen o que les incomoda, en lugar de buscar informarse para entender de qué se trata eso que temen y decidir si corresponde seguir asustados, prefieran refugiarse en sus viejos mitos, en sus rezos, en sus centros de reforzamiento y difusión de prejuicios e ignorancia.

El Poder Ejecutivo está lleno de topos. Hay una sensación creciente de que todo lo que se discute con cierta reserva en el gobierno termina, de alguna manera, difundiéndose o filtrándose. Que documentos de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que denuncian un delito de corrupción en el Minedu por compras de computadoras terminen en un programa de TV en su camino al Ministerio Público es raro. Más aún si solo cuatro gatos tienen acceso a esos documentos. Que el ministro de Defensa aparezca besándose con su pareja una vez puede ser casualidad, que aparezca más veces no deja dudas de que los estaban siguiendo para denunciarlos.

La ideología de género no existe. Afirmar que se pretende destruir la inocencia de los niños en los colegios metiéndoles en la malla curricular “la ideología de género” revela, en el mejor de los casos, un profundo desconocimiento de la naturaleza del rediseño del currículo escolar en ese sentido y, en el peor, una homofobia recalcitrante.

El negocio educativo es ultra lucrativo. Y si el encargado de supervisarlo es el mismo que lo opera, es más lucrativo aun. ¿A alguien en su sano juicio –y a la luz de las evidencias– se le ocurriría que los proveedores de servicios de telefonía e Internet (como Movistar, Claro o Entel, por ejemplo) estén a cargo de supervisarse a sí mismos y de castigarse y multarse a sí mismos cuando brinden un servicio que no cumpla con los requisitos mínimos ofrecidos por ellos mismos?

Nadine Heredia se fue. Sin esconderse, por Migraciones, avisando al juez y con contrato de trabajo bajo el brazo. ¿Nadie se dio cuenta ni lo vio venir? El comunicado de protesta por la designación de Heredia como funcionaria de la FAO (por cierto, ¿qué sabe ella de agricultura?) de la Cancillería da risa y es peligroso, porque podría ser usado para denunciar persecución política:

Hace algunas semanas, una investigación de Ojo Público reveló que en los últimos 10 años el Estado les había dejado de cobrar a las empresas del sector educación un monto cercano a los S/70 mil millones. Para ponerlo en perspectiva: este año todos los programas sociales costaron S/5,400 millones. Con lo que dejaron de pagar las empresas del sector educación, alcanzaría para financiar 13 años de programas sociales que benefician a casi 5 millones de personas.

De acuerdo a Human Rights Watch, China sigue siendo un Estado autoritario. Gobernado por el Partido Comunista Chino –el único que hay– desde hace 60 años, el Estado recorta y viola sistemáticamente los derechos humanos incluyendo la libertad de expresión, de asociación, de reunión y de religión.

Es la primera vez que los contrastes y desigualdades insostenibles que presenta nuestro país se han manifestado con tanta crudeza en medio de una reunión con la relevancia de APEC.

Mis amigos hacen fiestas para empresas (eventos). Algunas son enormes y masivas. Su valor agregado está en los diseños de las estructuras que se inventan y arman y que, en algunos casos, son monumentales. Eventos de este tipo necesitan las autorizaciones de la municipalidad, Indeci y de la Policía.

Ha ocurrido una desgracia. Hasta el cierre de esta columna, había cuatro personas fallecidas en el incendio del cine UVK en Larcomar. Las circunstancias en las que este se produjo son aún inciertas y los tres comunicados oficiales (dos de Larcomar y uno de UVK) no explican ni dicen mucho. Alguno peca de insensible porque no menciona a los fallecidos ni expresa condolencia alguna; por favor, los muertos se murieron en su local.

Esta semana se celebran las reuniones de APEC. Gracias a eventos como ese, hace tiempo que el Perú está en la mira de cientos de miles de inversionistas de todos los países –y no precisamente por el cebiche o el pollo a la brasa–.

Según la primera parte de una investigación de Ojo Público, en la última década, el Estado dejó de recaudar 93 mil millones de soles (14 puntos del PBI) debido a la existencia de 78 beneficios tributarios, la mayoría de los cuales se crearon en el último gobierno de Alberto Fujimori. Los sectores más favorecidos por estas excepciones son, de acuerdo a esta investigación, agroexportación, educación, banca, hidrocarburos y minería.

Quien opina distinto a como opino yo es fascista, misógino, machista, homófobo/a, racista, clasista, discriminador, egoísta, arcaico, bruto, imbécil, inculto, estúpido y, además, el tren de la historia lo dejó atrás, porque está en el lado equivocado. O, simplemente, está enfermo.