04.DIC Domingo, 2016
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LA PORTADA DE HOY

"Gobierno no genera confianza"

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Columna Enrique Castillo

Con motivo del fallo de La Haya apreciamos algunos reportajes sobre la situación en ambas ciudades de la frontera peruano-chilena, y su nivel de integración.

Si alguien nos hubiera dicho hace unos años que llegaría el momento en el que China se iba a convertir en el abanderado de la apertura y del libre comercio, frente a un Estados Unidos amenazado por las sombras del proteccionismo, no lo hubiéramos creído.

¿Hay alguna necesidad de que la bancada del gobierno alargue su crisis interna?, ¿el tema Vieira o Bruce no puede resolverse de manera ejecutiva?, ¿por qué prolongarlo hasta la semana en la que solo debería hablarse de APEC?, ¿al presidente, que es el líder natural de la bancada oficialista, no le preocupa o no le importa esta situación?, ¿tampoco les interesa a los demás miembros de la bancada, a quienes también concierne y afecta esta crisis?

Al evaluar la gestión de los primeros cien días, se ha hablado bastante del presidente de la República y del primer ministro. Pero muy poco se ha hablado de los ministros.

La ministra de Justicia ha dicho que la autonomía real que el Ejecutivo otorgó a Julia Príncipe permitió que la Procuraduría Anticorrupción denuncie a Ollanta Humala y a Nadine Heredia.

Con su mensaje y el anuncio de cinco medidas contra la corrupción, el presidente ha tratado de corregir los errores que su gobierno cometió en el manejo del caso Moreno y de los consejeros presidenciales. Una buena decisión que puede neutralizar la caída de su aprobación y el deterioro de su credibilidad.

La ministra de Justicia habló sobre “el arroz y los gorgojos” cuando le preguntaron sobre el caso Gilbert Violeta. “Nosotros, yo en mi sector, y el presidente en el gobierno, no hemos convocado a nadie que pudiera ser considerado un gorgojo. Y si lo era, no lo vimos. Y no lo vimos porque su arte es esconderse”, dijo. Curiosa declaración.

Si es verdad todo lo que estamos conociendo sobre el ex asesor presidencial Carlos Moreno, entonces surgirán varias preguntas.

El ministro de Economía, Alfredo Thorne, expresó su preocupación con respecto a la organización de los Juegos Panamericanos, y señaló que “lamentablemente no se ha hecho nada” (Gestión, 28 de setiembre de 2016).

Cada día que pasa, y después de la obligada revisión de medios, uno tiene la sensación de que seguimos en campaña, porque todavía siguen enfrentándose los dos grandes bloques que pugnaron en la segunda vuelta.

No sabemos qué fue lo que pasó en el caso de la congresista Yeni Vilcatoma. Si la bancada fujimorista castigó a una parlamentaria que no se sometió al orden establecido; o si a la congresista se le pasó la mano, y creyó que podía exigir lo que sea y enfrentarse a quien sea, sin darse cuenta de que pertenecía a una bancada. Pero lo cierto es que la primera renuncia a un grupo parlamentario se produjo sin cumplir siquiera dos meses de funcionamiento del Congreso.

Siempre hemos admirado el profesionalismo, la capacidad para investigar, la independencia, y esa distancia del poder político de Julia Príncipe que la hacía capaz de enfrentarse a este si era necesario. Sin dejar de reconocer sus virtudes, hoy –y seguramente contra la corriente– lamentamos que haya aceptado un cargo con tanta premura.

Resulta muy curioso enterarse de que congresistas chilenos han pedido a la presidenta de su país, Michele Bachelet, que impida el ingreso y comercialización del pisco peruano en los mercados chilenos.

Es un momento oportuno para iniciar el debate de las reformas electorales y aprobarlas en el corto plazo. Si esto demora, tendremos encima las elecciones municipales y regionales del 2018, y se contaminará el debate por intereses políticos, y por las proyecciones con miras al 2021.

¿El ministro de Educación suscribe públicamente las palabras del primer ministro, de que encontraron “(…) parálisis, rupturas de cadena de mando, debilidad y desidia, así como decisiones de última hora que afectaban a la gestión entrante?”.

¿Por qué los peruanos tenemos que pagar una serie de beneficios a los ex presidentes de por vida?, ¿qué convierte a un ex presidente en objeto de tantas gollerías?

Nos ha llamado la atención que algunos municipios ofrezcan como una de las soluciones para luchar contra la inseguridad el erradicar a los cambistas que realizan su actividad en la vía pública.

Los gestos y los dichos de los miembros de Peruanos por el Kambio, de Fuerza Popular y del Frente Amplio alejan cada vez más la posibilidad de una convivencia pacífica en el escenario político.

Fue un discurso con el que nadie puede estar en desacuerdo. Un discurso con sueños que todos, en algún momento, hemos tenido o tenemos. Un discurso con las mejores intenciones, que pueden firmar todas las tiendas políticas, de cualquier signo u orientación. Todos queremos que todos tengan agua las 24 horas; educación pública de calidad; servicio de salud oportuno y eficaz; la mayor formalización; infraestructura para el desarrollo; un país sin discriminación, sin inseguridad y sin delito. No llegó a ser una visión, tampoco un discurso magistral y menos una pieza de oratoria. Fue un discurso de campaña llevado formalmente al Congreso al estilo PPK: optimista pero algo desangelado. No provocaba los aplausos, los arrancaba. Le deja todo el peso de la responsabilidad al discurso de Fernando Zavala en el Congreso.

El presidente del JNE, Francisco Távara –sí, el mismo que tuvo una deplorable actuación al frente de un organismo que generó todo tipo de críticas, dudas y sospechas en estas últimas elecciones–, ha salido con una declaración que resulta lamentable y hasta ofensiva, viniendo de quien debería fomentar la cultura democrática en el país.

De todos los ministerios que conforman el Ejecutivo, el del Interior es el más difícil, complejo, caótico, y seguramente frustrante.

Si se confirma, es una muy buena noticia que el presidente electo, Pedro Pablo Kuczynski, piense en designar como ministro de Relaciones Exteriores a un diplomático de carrera. Se necesita a alguien que regrese Torre Tagle a un buen rumbo, y que asesore adecuada, prudente y profesionalmente al presidente de la República.

Si el actual ministro de Educación, Jaime Saavedra, quiere seguir como titular de esa cartera en el próximo gobierno, debe decirle claramente al país si apoya a su actual compañero de gabinete, el ministro de Defensa, en su denuncia por traición a la patria contra los periodistas del programa Panorama, o si rechaza y no está de acuerdo con esa desproporcionada, gravísima y sospechosa denuncia, que más que el cumplimiento de la ley, parece una venganza del actual gobierno, y un burdo intento de amedrentamiento y silenciamiento.

Si PPK, cualquiera de sus vicepresidentes o su próximo ministro de Economía –que estuvieron en el Cusco– hubieran ido al multitudinario Congreso de la Asociación de Municipalidades del Perú, desarrollado el sábado en la Ciudad Imperial para escuchar a los alcaldes (provinciales, pero principalmente distritales de los municipios urbanos y rurales del interior del país), quizás pensarían mejor lo de la creación del Ministerio de Apoyo a las Regiones, y habrían escuchado al verdadero Perú profundo.

Luego de los resultados electorales, corren los días de la preparación de un nuevo gobierno que tiene ante sí varios retos importantes.

Ratificado el triunfo electoral de PPK, se abre el siguiente capítulo: conformar el equipo ministerial.

Las cifras que hasta anoche se mostraron no dan como para ser categóricos. Dan para ser prudentes y obligan a esperar hasta el resultado oficial de la ONPE. Pero nos permiten hacer algunos comentarios.

Estamos exactamente a 6 días de la elección en segunda vuelta, y solo algunos privilegiados sabrán durante los próximos días cuál ha sido el impacto del debate en las preferencias del electorado. Porque encuestas habrá, pero no podrán ser publicadas ni difundidas.

En los últimos procesos electorales la mayoría de peruanos fue a votar en cada segunda vuelta por el candidato que representaba el mal menor. Así, se optó por la resignación más que por la esperanza, por el conformismo más que por el cambio. Pero con convicción.

La violencia y la inseguridad serán los primeros problemas que tendrá que empezar a resolver el nuevo gobierno. Su verdadera oposición será la delincuencia, que ya tomó las calles y arrinconó a este gobierno, actuando con total libertad –por paradójico que suene–, impunidad y ferocidad.

¿El resultado de la segunda vuelta depende solamente de quitarle el norte a una o de arrebatarle el sur al otro?

No sabemos si Keiko y PPK son conscientes de lo que les espera luego de la segunda vuelta, si ganan. No sabemos si son conscientes de las consecuencias que van a generar con todo lo que vienen haciendo o dejando de hacer. Pero lo cierto es que todo lo que estamos viendo en esta segunda parte de la campaña no nos deja mucho espacio para el optimismo luego del 5 de junio.

¿Por qué razón se le va a permitir a una persona retirar su fondo solo cuando tiene enfermedad terminal comprobada?

Verónika Mendoza se encuentra en una situación muy incómoda y muy difícil. Para el Frente Amplio, durante la campaña para la primera vuelta, el fujimorismo ha sido la expresión de la dictadura y la corrupción; mientras que el pepekausismo ha sido la expresión del entreguismo y el lobbismo. Adicionalmente, ambos han sido para Verónika la misma cosa, el mismo sistema, el mismo modelo. ¿A quién apoyar ahora?

Los resultados de ayer nos traen algunas conclusiones:

El mal llamado debate fue una verdadera burla. Un muy mal formato y una pésima distribución de los tiempos hicieron que los moderadores hablen en más oportunidades y más tiempo que los candidatos a la presidencia, que era a quienes los peruanos realmente queríamos escuchar.

No sabemos por qué, pero el Jurado Nacional de Elecciones se ha dedicado a hacer política. Y con ello, ha enrarecido el proceso electoral hasta el extremo, haciendo que cada decisión y cada acción parezca sospechosa.

A veces las mismas encuestadoras se esmeran en darles la razón y argumentos a quienes las critican.

Lo más significativo de la encuesta de Ipsos de ayer es el empate de Verónika Mendoza y Alfredo Barnechea en el tercer lugar, frente a la exclusión de Julio Guzmán y César Acuña.

A 30 días de las elecciones generales no tenemos candidatos definitivos, ni para la presidencia de la República ni para el Congreso. Fina cortesía del Jurado Nacional de Elecciones y de sus diversas instancias.

Si hay una institución que ha generado la mayor incertidumbre y confusión en un proceso electoral en las últimas décadas, esa ha sido el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) presidido por Francisco Távara, en sus distintos niveles e instancias.

Hay varias cosas que observar en la encuesta de Ipsos de ayer. Los errores de Keiko –que debió ofrecer disculpas a los arequipeños y reprender a sus dirigentes, y sus críticas a Acuña por lo del SIN– determinan su mayor caída en los últimos meses. La gente empieza a ver el lado malo del fujimorismo.

PPK va a tener que cambiar algo más que a su jefe de campaña y a sus asesores si quiere remontar en las encuestas.

Quizá estemos ante una de las campañas electorales más “planas” y más aburridas de las últimas décadas. No hay liderazgos que despierten entusiasmo, fervor, ilusión. No hay propuestas interesantes, planteamientos diferentes, ideas innovadoras, discursos audaces. Ni siquiera posiciones radicales que exijan un debate frontal.

Si hay alguien que debe estar feliz con todo lo que está pasando en la campaña, esa debe ser la primera dama. Nadie habla más de las agendas, de los peritajes, de las otras letras que aparecen ahí, de seguir la ruta del dinero, de los amigos y familiares involucrados, de Francia o Corea del Sur como destino. Ni siquiera se habla de Martín Belaunde Lossio. Si hasta parece que no existiera.

Los últimos acontecimientos en el nacionalismo –así como todo lo que sucedió en el Ejecutivo y en la relación con el Congreso durante los últimos cuatro años– han demostrado que la agrupación que llevó a Ollanta Humala al gobierno nunca fue un partido político, nunca fue una organización partidaria, nunca fue una institución con estructura. Fue un cascarón que sirvió solo para los propósitos personales de la pareja Humala, cualesquiera que estos hayan sido.

Pedro Pablo Kuczynski y Alan García tienen un problema que hasta ahora no pueden resolver. Y por eso no suben en las encuestas.

Al presidente no le importa, probablemente ni siquiera le preocupe, o quizás ni llegue a darse cuenta –su atención debe estar puesta en asuntos más urgentes y desesperantes para él–, pero lo que hace con sus ministros es realmente ofensivo.

El presidente y su esposa han manejado un lamentable y nocivo doble discurso durante este gobierno.

El ministro de Defensa de Chile ha dicho que La Yarada está en su territorio y que su gobierno va a controlar que eso sea así. Y la vicepresidenta del Congreso peruano señaló que esto es una provocación, y demandó que el Estado peruano tenga presencia física en la zona.