Además:

Columna Beto Ortiz

El mejor enemigo de un periodista es otro periodista. Argolleros, mezquinos y rencorosos, los coleguitas insistimos en cultivar un retorcido espíritu de cuerpo. Aquí, un veloz repaso por algunas tristes querellas en la vieja quinta de la prensa nacional.

20/05/12 |

Miénteme

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La verdad es nuestra materia prima. Parece un lema presuntuoso pero es así. O debiera serlo. No es que la poseamos almacenada como un panadero que se abastece de costales de harina. Los periodistas –algunos, claro– tratamos de buscar la verdad, más bien, como modestos buscadores de oro. Cabe la posibilidad de que, raras veces, gozosamente, la encontremos. Pero para que eso ocurra hace falta botar el bofe tirando lampa durante horas, escarbando entre cerros de roca, lodo y cascajo. ¿Es más difícil mentir o decir la verdad?

13/05/12 |

Los abrazos rotos

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Reyna de Vilca dice que Ana Camargo tuvo suerte porque a ella le trajeron a su hijo Ivo entero, aún con vida. Trinidad de Páucar y Rosario de Castillo sienten lo mismo por Natalia de Falla porque hasta pudo conversar con Gerson, despedirse. Nadie sabe cómo será estar en los zapatos de estas madres. Salvo Ana de Bazán que las envidia: “A los hijos de ellas sí los sepultaron y tienen dónde llorarlos mientras que el mío, el mayor Bazán, no aparece todavía”.

06/05/12 |

He visto

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He visto a los monstruos del crepúsculo lanzar por odio a los jóvenes al fuego. Y llamar a este fuego, sagrado. He visto manos decrépitas arrancar de los labios del muchacho, su sueño. Y llamar a su fantasía, vicio. Y decirle esperanza de la patria en una patria sin esperanzas. Luis Hernández.

Muchos creyeron que la rebuscada palabreja era una invención del controvertido diseñador de modas Gerardo Privat, pero lo cierto es que la fabulosidad existe. Proviene del latín fabulositas y alude –como es obvio– a la condición de todo aquello que es fabuloso, maravilloso, extraordinario. ¿Están los fabulosos Humala deslumbrados por el indiscreto glamour del poder, por los fastos y oropeles de Palacio y por las celebrities globales con las que ahora se codean?

En el verano de 1995, mientras volaba en misión periodística hacia el Cenepa, el colega Rolly Reyna, reportero gráfico de El Comercio logró fotografiar certeramente el instante en que un helicóptero peruano –que volaba muy cerca del suyo– se convertía en el blanco de una ráfaga de misiles ecuatorianos y, en cuestión de segundos, era trágicamente alcanzado por un proyectil y estallaba en el aire, convertido en una efímera bola de fuego.

Invito a un escritor que admiro a mi programa porque quiero entrevistarlo. Él me envía una amable carta y, pretextando extraña distonía neuro-vegetativa, me dice elegantemente que no, gracias. Tratando de mantener la calma y cierto decoro, le respondo entonces, por escrito.

08/04/12 |

Carta a Don Dios

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Prefiero equivocarme creyendo en un dios que no existe que equivocarme no creyendo en un dios que existe. (Blas Pascal)

Cumplido el primer año de noticias matinales, decidimos absolver las preguntas frecuentes del público acerca de nuestro informativo. Como muchas quedaron sin respuesta el domingo pasado, hacemos un esfuerzo adicional por contestarlas todas en esta segunda y última entrega que, esperamos, sea de vuestro completo agrado.

¿Te sientas sobre un cojín para verte más alto en TV? No. La razón por la cual me veo un poquito más alto cuando estoy sentado es el volumen de mi poto. Este es el tipo de preguntas frecuentes del público que uno tanto disfruta absolver de modo que, al celebrarse el primer aniversario de nuestra bienaventurada incursión noticiosa mañanera, las respondemos cara a cara y sin temores. No se repriman. Envíen las suyas.

Dejando entrever que le parecía un poco demasiado tristón, un olvidable columnista forastero dijo esta semana que Vallejo, a sus 120 años, “había influido de manera negativa en el inconsciente colectivo de los peruanos”. Bah. Si las cosas fueran así, el réquiem de Mozart tendría que haber sido una pachanga arrabalera y el caballo del Guernica de Picasso sonreiría con todas sus muelas. Aquí, extraídos de la endemoniada pluma del mismísimo César Abraham: 22 argumentos que rebatirán a los que –en la intensidad– creen ver pena. Y como a él le gustaba decir: ¡Hasta cuando leamos, ignorantes!

Una vedette molida a golpes por un matón cobarde y algunas bobas infidelidades le robaron la primera plana a tu absurda muerte, Jossie Tassy. Déjame, en desagravio, dedicarle esta página a tu marciana alegría, a tu belleza, a la velocidad extraordinaria de tu vida.

04/03/12 |

Dos varones solos

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Esta es una crónica de Buenos Aires escrita a cuatro manos con otro rabioso incomprendido: Luis Corbacho. Léanlo a él en las letras cursivas. A mí, en las letras ordinarias. Y hagan de cuenta que somos un dúo musical y que cantamos tan bien como Páez y Sabina.

26/02/12 |

Fórmula 44

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A punto de cumplir la respetable edad de Gloria Trevi y Gastón Acurio, del Príncipe Felipe y Nicole Kidman, de Alejandra Guzmán y Roberto Martínez, de Niurka Marcos e Iván Thays, de Fernán Altuve, Diego Bertie y Kurt Cobain (si aún viviera), me he animado a escribir mi impostergable lista de asuntos pendientes que habré de pegar con imanes en la refri. A mis 44, estas son las 44 cosas que quiero hacer antes de morir, (porque después ya para qué).

Para incluirme entre sus innumerables y selectos miembros a nivel mundial, “Desperate Singles”, una infalible página web de contactos para solitarios en desesperanza, me ha pedido que escriba mi perfil personal para ver si alguien muerde el anzuelo antes de que se me pase el Metropolitano. En caso de que les parezca divertido, este es el texto que les he entregado.

12/02/12 |

La noticia tarda

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Hoy se viene a descubrir los indignantes abusos del Hogar Santa María pero pocos recuerdan que esa noticia tiene, por lo menos, 22 años de antigüedad.

Pese a que acaba de publicar “El orden de las cosas” –muy probablemente su mejor novela– y pese a que ha conducido “Vano oficio”, prolongado bostezo cultural de Canal 7, esta semana el incomprendido escritor Iván Thays (Lima, 1968) alcanzó –en apenas un par de días– una descomunal notoriedad limeña que no había logrado en 20 años escribiendo y publicando libros en algunas de las editoriales más prestigiosas.

29/01/12 |

Animales dorados

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Del angustioso imperativo veraniego de ser flacos, marcados, definidos y bronceados.

Escrito y publicado en mayo de 2003 cuando se hiciera público el informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, este artículo es el testimonio de un simple reportero que, como millones de peruanos, tuvo que vivir y trabajar en aquel país convulso, aterrado y sangrante que era el Perú de inicios de los 90, cuando nada parecía poder salvarnos de la espiral de violencia enloquecida en la que nos habían sumido las viles hordas asesinas de Abimael Guzmán, uno de los terroristas más sanguinarios de la historia de la humanidad.

15/01/12 |

Estimado nominado

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Nos llevaron con engaños. Habíamos sido nominados antes pero a la premiación jamás llegábamos. Esta vez, en cambio, sí nos invitaron y, con la amarga experiencia de otros años, esa sola llamada, lógicamente, equivalía a un definitivo e impajaritable And the winner is…

Segunda y última entrega de nuestro personal diccionario de los grandes hechos y personajes que marcaron el pulso del año que se fue.

Nuestro personal diccionario del año que se va.

Alguien en alguna reunión lo dijo: “No hay navidad en Singapur”. Yo lo escuché, me lo creí y, al día siguiente, compré los boletos. Y en diciembre del 2001 volé como 18 horas hacia allá ignorándolo todo sobre aquel remoto país pero firmemente esperanzado en que sólo así lograría escaparme de este habitual infierno de fruta confitada, tarjetas musicales y ridícula histeria colectiva. Vana ilusión. El soñado paraíso no existía. Singapur era el Jockey Plaza y a cada paso te asaltaban esbeltos e hiperkinéticos papanoeles chinos. Todo el mundo parecía tener muchísima plata y ya se sabe que de eso de trata todo este asunto, en realidad: de shopping. A más money, más navidad, de modo que si el consumista espíritu de la merry christma te llega al shopping, estos apuntes de autoayuda –que contienen valiosos aportes de los eternos grinches del Twitter– serán todo un regalo para ti.

Jamás me pegaron en mi casa. Quizás por eso me sigue sorprendiendo esa risueña naturalidad, esa dulce nostalgia con que la gente evoca las innumerables tandas, cueras, palizas, tundas, catanas o azotaínas brutales que, entre llantos y aullidos, recibió desde su más tierna infancia como el salvaje anticipo de un ancestral legado de violencia infame que muy probablemente trasmitirán a sus hijos y a los hijos de sus hijos.

Como ya lo había hecho tantas veces con Magaly Solier, Santiago Roncagliolo y otras celebrities indiscutibles, el aclamado cascarrabias Marco Aurelio Denegri (133,000 resultados arrojados en búsqueda de Google) disparó esta vez la ponzoña ilustrada de su astuta cerbatana hacia Martha Hildebrandt (804,000 resultados en Google). Luchando denodadamente por hacer a un lado su público corazoncito marthiano y ciertamente ignorante de las eruditas diferencias que existen entre la papa alimenticia y la sexual, nuestro columnista –que, acogiéndose a la confesión sincera se declara inculto y analfabeto funcional– enumera las razones por las que aquí nadie debe –y nadie puede– volver a creerse la postrera chupadita.