Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
La vida de una niña de 11 años corrió peligro por las creencias religiosas de sus padres, quienes pretendían curarle el coma diabético con una jornada de oración en vez de llevarla a un centro de salud.
La menor estuvo postrada varios días en su cama con este transtorno. Pero sus vecinos del distrito del Santa, en la ciudad de Chimbote, dieron parte al fiscal de Prevención del Delito, Carlos Zavaleta, quien finalmente convenció a los padres para que la menor sea atendida en un nosocomio.
“Nosotros somos evangélicos, estamos orando para poder ir al médico también, porque sabemos que nosotros venimos de un Dios”, dijo Reyna Paredes, madre de la niña en el noticiero América Noticias.
Zavaleta advirtió que si su despacho no intervenía con ayuda de los vecinos de la menor, esta pudo haber sufrido un paro cardiaco si no era llevada al nosocomio de la ciudad, donde viene siendo tratada.
Nuestra Chica.21 es estudiante de Periodismo y actriz. Participó en las series Clave 1 y Así es la vida.