Además:

Cigarro contiene 4,800 sustancias tóxicas

Miércoles 25 de mayo del 2011 | 06:39

Una de ellas es el arsénico, que se usa para fabricar venenos. Estas se acumulan en el organismo y los efectos se observan en 25 o 30 años.

El cigarrillo también contiene tolueno que se usa como disolvente de pinturas. (Difusión)
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Un cigarrillo contiene 4,800 sustancias tóxicas que ingresan al organismo y con el paso del tiempo pueden causar 50 tipos de enfermedades, que van desde el cáncer hasta la esterilidad y el aborto, según un estudio que presentó el Ministerio de Salud (Minsa).

Este producto contiene amoniaco, sustancia usada en la fabricación de explosivos y en productos de limpieza doméstica, que destruyen la mucosa gástrica. Quien aspira un cigarro consume también una porción de cadmio, sustancia que se emplea en la elaboración de baterías y de extintores y que puede acarrear daño a los pulmones y a los huesos.

En tanto, con cada bocanada se consume arsénico, químico usado en la fabricación de venenos y cuya secuela son las lesiones degenerativas del hígado, la cirrosis y el carcinoma hepático. Además de la nicotina, principal causante de la adicción al tabaco y que también se usa para fabricar insecticidas.

Asimismo, otras de las sustancias encontradas son: el metano, que se emplea en las turbinas de gas y generadores de vapor; el tolueno, que se agrega a los combustibles y se usa como disolvente de pinturas y causa pérdida de memoria, de audición y visión; el butano, que se usa en los mecheros de gas; y el metanol, disolvente industrial que provoca ceguera y cirrosis.

“La historia natural de la enfermedad conlleva un periodo de 25 a 30 años y si alguien empieza a fumar desde adolescente probablemente a los 40 o 45 años muera”, informó el representante de la Dirección General de la Promoción de la Salud del Minsa, Rogger Torres, a la agencia Andina.

DOBLE RIESGO. En el Perú, se calcula que un 20% de la población fuma, siendo los hombres los mayores consumidores de tabaco. Además, el 30% de las muertes por este vicio corresponden a fumadores pasivos.

Estas personas aspiran doble humo y, por lo tanto, sufren doble daño, porque inhalan el humo propio de la combustión del cigarrillo prendido y a la vez aspiran las partículas y el monóxido de carbono que exhala el fumador.

“Una personalidad impulsiva puede ser el pie para desarrollar una adicción en forma compulsiva”, remarcó la psiquiatra Marita Lázaro, tras señalar que la nicotina es tan adictiva como las llamadas “drogas duras”.