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“La OIM es la nueva forma de corrupción”

Viernes 25 de febrero del 2011 | 12:16

Los congresistas Marisol Espinoza y Víctor García Belaunde coinciden en que gestión edil de Luis Castañeda buscó evadir a la Contraloría.

García Belaunde descartó que denuncia se trate de una guerra sucia. (Perú.21)
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Los congresistas Víctor Andrés García Belaunde y Marisol Espinoza coincidieron hoy en que los S/.44 millones que le pagó el municipio de Lima a la Oganización Internacional para las Migraciones (OIM) como concepto de comisiones por la supervisión de obras entre el 2003 y 2010 revela la intención de evitar la fiscalización de la Contraloría durante la gestión de Luis Castañeda Lossio.

“Hemos pedido que se suspenda la labor en estos temas de los organismos internacionales de la OIM y OIE, pero ahora el presidente de la Comisión de Fiscalización (José Vega Antonio) es aliado con Castañeda. Estos organismos son las nuevas formas de corrupción y de evadir la fiscalización”, dijo Espinoza en diálogo con Perú.21.

La candidata a la vicepresidencia de Gana Perú sostuvo que Castañeda acudió a la OIM para no rendir cuentas. “Ahora dice que no lo hizo para evadir a la Contraloría, pero sabe que esos organismos no pueden ser fiscalizados”, enfatizó.

En tanto, García Belaunde descartó que la denuncia de Perú.21 se trate de una “campaña sucia” para afectar la candidatura de Solidaridad Nacional. “Estos temas no son de ahora, ya hemos pedido regular el tema de estas organizaciones, incluso hemos pedido que se les impida realizar esas labores”, añadió.

Más temprano, el exalcalde de Lima descartó que haya recurrido a la OIM para evadir a la Contraloría pues es algo “normal y corriente” acudir a organismos internacionales para esos temas. “Cuando alguien sepa de administración va ver que todo está bien y perfectamente. Hay gente que se maneja bien con la mentira”, arguyó.

Pero lo cierto es que la OIM se dedica a los aspectos migratorios y poblacionales, y no a proyectos de infraestructura. El Perú es quizá el único país del área andina en donde esta organización ha asumido esta labor, y varias entidades públicas –sobre todo la Municipalidad de Lima y Essalud– hicieron en los últimos años abuso de los contratos con este organismo, precisamente para evitar el control y la fiscalización.