Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°

El presidente de Bolivia, Evo Morales, decretó un severo reajuste de precios de gasolina (83%) y diésel (73%), debido a que eliminó una subvención que implicaba un gasto de unos 380 millones de dólares anuales.
El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, señaló que el gobierno no podía seguir subsidiando las importaciones de combustible, debido al contrabando de carburante a los países vecinos.
CHOFERES IRÁN A HUELGA. La medida fue rechazada por el sindicato de transporte, que convocó a una huelga indefinida. Dirigentes opositores la han calificado como “gasolinazo brutal” y “cirugía sin anestesia”.
Miles de bolivianos hicieron largas colas en las gasolineras, que comenzaron a cobrar de inmediato el nuevo precio de los combustibles.
Nuestra Chica.21 es estudiante de Periodismo y actriz. Participó en las series Clave 1 y Así es la vida.