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EE.UU. vinculó a jefe del Ejército Peruano con narcos

Domingo 12 de diciembre del 2010 | 04:59

Nuevo cable del Departamento de Estado filtrado por WikiLeaks revela que los carteles de la droga siguen teniendo influencia en las FF.AA.

Montesinos colaboró para proteger a narcos, señala el cable. (USI)
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Los cables de WikiLeaks comienzan a sentirse en el Perú. Un grupo de estos documentos reservados del Gobierno norteamericano sobre nuestro país fueron difundidos, y uno de ellos podría complicar la situación del comandante general del Ejército, Paul da Silva Gamarra, porque lo vinculan con presuntas actividades ilícitas de narcotráfico.

El cable data del año 2007 y habría sido firmado por el entonces embajador estadounidense en Lima, Michael McKinley. Su contenido destaca que un testigo –cuya identidad se mantiene en reserva– señala que el general Da Silva (entonces comandante de la Región Militar del Norte) coordinaba con el exdirector de la Cámara Nacional de Pesquería Rolando Eugenio Velasco Heysen embarques camuflados de drogas.

La comunicación de McKinley a su país hace referencia a una reunión entre Velasco, Da Silva y el entonces comandante general del Ejército, Edwin Donayre.

También se señala que Velasco dijo en su momento que el encuentro solo respondía a la necesidad de tratar temas pesqueros y contratos con la institución castrense. Sin embargo, el cable indica que el testigo había afirmado que “esa respuesta no tiene sentido porque las reuniones fueron realizadas fuera de la época del año en la que el Ejército firma nuevos contratos”.

RED DE MONTESINOS. Otro cable hace referencia a que los cárteles del narcotráfico siguen teniendo influencia en el Ejército y que esto dificulta las estrategias del Gobierno peruano en los bastiones de la droga. De acuerdo con este documento, Estados Unidos considera que, pese a los esfuerzos del presidente Alan García, la red de corrupción en el Ejército relacionada con la droga y tejida por Vladimiro Montesinos no está eliminada y puede resurgir.

Según esta versión difundida por El País, el exasesor “colaboró con exjefes del Ejército y otros funcionarios de seguridad para desarrollar una red de corrupción que favorecía a unos traficantes de droga mientras cooperaba con Washington para combatir a otros”.

En el cable se indica que la Embajada norteamericana habría tomado contacto con altos jefes militares quienes –según la versión– habrían denunciado que algunos de sus compañeros de armas todavía perciben lucrativos pagos de los traficantes de drogas en el VRAE.

En la zona, refiere la embajada, las operaciones antiterroristas están destinadas a tener escaso éxito y mencionan que la “Operación Excelencia 777’, entre agosto y octubre de 2008, “no ha sido tan exitosa como se ha dicho”, según un testigo.