Jueves 23 de febrero del 2012 | 20°
El presidente Alan García no quiso pronunciarse hoy sobre las declaraciones del aprista Óscar Rachumí, el hombre que se inculpó de la agresión física a Richard Gálvez, y tampoco quiso referirse a la denuncia que este interpuso por este hecho.
“Ese es un capítulo está cerrado y estoy hablando de temas importantes (...). Ya no hay más que decir, está dicho todo”, remarcó García cuando se le preguntó por la cercanía que tendría con Rachumí, quien se declaró aprista a Perú.21 y dijo que conoce a varios dirigentes del partido.
Pese a que Rachumí ha declarado que fue él y no el mandatario quien abofeteó al voluntario del hospital Rebagliati, por haberle gritado “corrupto” al jefe de Estado, Gálvez ha insistido en su acusación y el viernes denunció el hecho.
LEY MORDAZA. En otro momento, García se mostró en contra de la controvertida propuesta para aplicar una millonaria multa a los medios de comunicación que difundan conversaciones grabadas ilícitamente –conocida como proyecto mordaza-, y dijo que con el avance de la tecnología, ahora es casi imposible identificar quién difundió o no una interceptación telefónica.
“Yo no estoy de acuerdo. Finalmente, el que obtiene de manera ilegítima eso, es pasible de una sanción. Le corresponde al juez y al fiscal poder obtener informaciones de cómo se logró eso, e identificar cómo se interceptó, que ese es el delito, la interceptación”, añadió.
Nuestra Chica.21 considera que su profesión es muy importante para establecer vínculos con la gente. Le gusta ir al karaoke, patinar y practicar natación.