Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°
Por Jaime Cabrera Junco
jcabrera@peru21.com
Si hacemos números, pasamos más tiempo en el trabajo que en nuestra casa y por lo tanto nuestro centro de labores se convierte en la práctica en un segundo hogar. Roberto Klinar, gerente general de Recursos Humanos del BBVA Banco Continental, considera que es importante que el jefe – o líder como lo llama él – tenga la capacidad de transmitir con eficacia a su equipo los objetivos de la empresa para así evitar que se generen problemas en la oficina.
Y los problemas – entiéndase malas relaciones entre trabajadores y jefe-, obstruyen, según Klinar, en la consecución de las metas de una organización. De allí que el clima laboral sea importante y no se trate de un asunto de poca importancia. Es por ello que lanzamos la pregunta ¿Y cómo debe ser el jefe ideal?
“No se puede pretender que un líder esté permanentemente en una forma coercitiva (con sus trabajadores), tampoco se puede pretender (que sea) un líder paternalista. El estilo de liderazgo tiene un mix de circunstancias...Las actitudes del líder pueden hacer que, lamentablemente, los individuos que le reportan tomen decisiones. Normalmente las personas renuncian al jefe, nunca a la empresa”, afirma el también autor del libro Secretos (video), en el que propone cómo lograr un equilibrio entre la vida profesional y la personal.
En ese sentido, considera que es importante que una vez que el jefe haya transmitido los objetivos, el trabajador entienda claramente a dónde quiere llegar. “No necesito un jefe que me grite, un jefe que me ‘entusiasme’ (entre comillas) alzando la voz. Necesito un líder que me haya puesto en claro cómo lograr el nivel de satisfacción para mis clientes”, afirma tras mencionar que el verdadero gerente de recursos humanos de una empresa es cada jefe.
Pero ¿qué pasa cuando el líder tiene toda la intención de mejorar la relación con sus trabajadores, pero le cuesta hacerlo? Es allí que surgen algunas herramientas como el coaching, que son estrategias diseñadas por alguien (un coach) para ayudar a que los objetivos de la empresa se consigan. Pero aún así, según Klinar, es necesario que el trabajador también se involucre y ponga de su parte. “En 38 años trabajando con personas solo he visto triunfar en la vida profesional a aquellos que se involucran, no a los que solo participan”, subraya.
Nuestra Chica.21 ganó el concurso de Wosmos by Hawaiian Tropic 2010 y es profesora de spinning.