Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°

Por Miguel Sarria / Catia Gutiérrez
¿Puede haber algo peor que violar a un niño? Aunque parezca terrible, la respuesta es sí. En el Perú, mafias organizadas de pornografía infantil estarían ultrajando a menores de edad del interior del país para grabar las agresiones –en algunos casos “consentidas’ a cambio de dinero – y vender los videos en el mercado negro de Europa.
Cada película de una hora –con un menor de 10 años, captada con buena calidad (cámaras profesionales, ambientes acondicionados y hasta con una historia de por medio)– estaría valorizada hasta en ocho mil dólares en el extranjero. Mientras más pequeña es la víctima, más caro es el material.
Así lo comprobó la Red Peruana de Lucha contra la Pornografía Infantil, durante una investigación realizada entre enero de 2008 y diciembre de 2009. El presidente de dicha organización, Dimitri Senmache, aseguró a Perú.21 que estos delincuentes operarían principalmente en las ciudades de Piura, Loreto, Ucayali, Cajamarca, etc.
Se trata de pederastas que trabajarían de la mano con las bandas de tratas de personas. Estas últimas son las encargadas de conseguir a los menores en lugares de extrema pobreza.
El accionar de estos sujetos ha convertido a nuestro país en uno de los principales productores de pornografía infantil de Sudamérica. Las mafias serían de origen peruano, con contactos para comercializar los videos en el extranjero.
Las conexiones, revela Senmache, se harían a través de foros especializados que circulan en Internet y donde ingresar es casi imposible para las autoridades (se exige como “matrícula’ un video inédito de agresión a un menor). Lima sería otro punto de producción.
EL INTERCAMBIO. El jefe de la División de Delitos de Alta tecnología (Divindat) de la Policía Nacional, coronel Óscar Gonzales, confirmó a Perú.21 que estas bandas vienen operando en todo el país. Si bien reconoció que el índice de pornografía infantil en Perú está muy por debajo de las “potencias’ como España, México y Estados Unidos, aseguró que en nuestro país la mayoría de intervenciones se realiza a pederastas que intercambian videos a través de Internet.
Estos sujetos consiguen a sus víctimas bajo dos modalidades: intrusión (indagar a través de las redes sociales, como Facebook o Hi-5) y sabotaje (hacker a sus cuentas de correo electrónico y messenger).
“Se hacen pasar por niños de la misma edad que sus “blancos’. Así se ganan la confianza hasta pactar una cita. Entonces, los raptan y los violan. Muchas veces, todo queda registrado en video para su posterior comercio o intercambio”, afirma Gonzales, quien hace unos días conversó en vivo con Perú21.pe.
La incidencia sería tal que, solo hace unos días, los detectives de la Divindat detuvieron a Holger Barra Torres (31) y Carmen Cortabrazo Durand (27), que utilizaban a menores de edad entre 10 y 14 años, quienes se hacían pasar por adultos por el chat, utilizando nombres sugestivos y frases sexuales, para vender pornografía a 15 euros por 20 minutos a ciudadanos españoles.
TRABAJO DIFÍCIL. El coronel Gonzales afirma que muchas veces dar con los delincuentes sexuales es una tarea complicada. En ocasiones logran obtener el IP de los pedófilos tras hurgar en los foros de Internet. El problema es tener la ubicación, pues se requiere del levantamiento del secreto de las comunicaciones y el apoyo de las empresas de telefonía. Este trámite puede demorar hasta nueve meses.
“En otros países, la ley acelera este proceso y en un máximo de 78 horas la Policía, por ejemplo, de España, tiene la ubicación exacta de la dirección IP”, señala Gonzales.
Otro gran problema sería la inacción del Poder Judicial. Como ejemplo podemos citar el caso del catedrático y abogado Mario Luna Bedoya, quien fue detectado por la Policía como un pedófilo que intercambiaba imágenes por Internet. El hombre huyó del país mientras la PNP esperaba la orden de detención del juzgado.
Para el jefe de la Divindat, es urgente cambiar de legislación contra delitos informáticos. “En la norma, estos delitos están contemplados como violación al patrimonio; sin embargo, deberían ser delito contra la información”, explicó el coronel, tras calificar de atrasada la ley actual.
Cabe señalar que, a pesar de las limitaciones, la Divindat ya ha capturado en lo que va del año a más de 15 pederastas que usaban niños para hacer videos. Esta cifra es mayor a la del año pasado, pues hubo 17 intervenidos. Reveló que tienen 112 casos registrados en lo que va del año.
Nuestra Chica.21 ganó el concurso de Wosmos by Hawaiian Tropic 2010 y es profesora de spinning.