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Comunicore supo desde el inicio que cobraría millones

Viernes 07 de mayo del 2010 | 07:27

En 2005, su directorio ya había autorizado la comprar la deuda a Relima. Ocurrió 4 meses antes de que la comuna y Relima acordaran el pago.

El municipio dijo que supo de Comunicore al final de la operación. (Rafael Cornejo)
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Por Daniel Yovera

Varios meses antes de suscribir el contrato con Relima para adquirir la acreencia de S/.35.9 millones que le adeudaba la Municipalidad de Lima a la transnacional, los directivos de la empresa Comunicore ya sabían que ese jugoso dinero, proveniente de las arcas ediles, iba a llegar más temprano que tarde a sus cuentas bancarias.

Perú.21 ha obtenido nuevas evidencias que confirmarían que los pormenores de aquel millonario pago fueron planificados, por lo menos, desde mediados de 2005. Es decir, Comunicore, que formalmente apareció en esta historia de tira y afloja entre el municipio limeño y Relima recién en diciembre de ese año, en realidad estuvo observando desde el balcón la resolución de esas negociaciones cuatro meses antes, o sea, desde el momento en que la compañía fue adquirida por los directivos vinculados a Relima.

EMPRESA QUEBRADA. En julio del año 2005, Comunicore era una empresa endeudada y casi quebrada. Debía hasta la cuenta de la luz. En la segunda quincena de ese mes, la firma cambió de dueños y, así, nuevos personajes tomaron el control de la misma. Los flamantes directivos estaban muy vinculados al entonces gerente financiero de Relima, Miguel Garro Barrera.

Mientras esto ocurría, Relima y los altos funcionarios de Luis Castañeda se ponían de acuerdo en dos cosas: en la renovación del contrato de concesión de limpieza pública por 10 años, que recién vencía el 25 de octubre de ese año, y en la forma de pago de una deuda de S/.35.9 millones.

Lo primero se cumplió mucho antes del 25 de octubre, es decir, el 4 de agosto, día en que el municipio le renovó el contrato a Relima pese a que, como había advertido Control Interno de la comuna, Relima no había cumplido con sus obligaciones contractuales. Y lo segundo se acordó con un pago fraccionado a 10 años.

AD HOC. Perú.21 ha informado que, para octubre de 2005, el municipio ya había determinado que iba a pagarle los S/.35.9 millones a Relima en un plazo de 10 años. Pero, de pronto, el 20 de diciembre, apareció Comunicore adquiriendo esa acreencia a un valor de S/.14.6 millones, para ser sorprendentemente pagada en su totalidad (los 35.9 millones) al contado y a los 15 días.

Sin embargo, Comunicore ya sabía que compraría esa deuda desde mucho tiempo antes. El 15 de agosto, al mismo tiempo que la municipalidad le renovaba el contrato a Relima, los nuevos dueños de Comunicore –vinculados a Miguel Garro, gerente financiero de la transnacional– aprobaron, en sesión de directorio, que Rafael Santiago Ruiz Contreras suscribiera un contrato de cesión de derechos con la citada firma, es decir, acordaron comprarle la millonaria deuda a Relima.

Y no fue lo único que aprobó el nuevo directorio. Seguidamente, le otorgaron facultades para que “suscriba toda documentación, contrato privado y/o público de negociación… ante las autoridades municipales que conlleve a la ejecución del contrato y del cobro de la deuda de la Municipalidad Metropolitana de Lima a nuestro favor”.

¿Cómo se explica que, mientras Relima y el municipio capitalino negociaban ese pago, Comunicore ya sabía meses antes que Relima le iba a ceder la deuda y que, además, iba a cobrarle los S/.35.9 millones a la comuna de Luis Castañeda Lossio? ¿O es que la negociación que realizaron Relima y el municipio durante casi todo el 2005 fue pura formalidad?