Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
¿Publicidad y muerte de la mano? Prestigiosas empresas de todo el mundo utilizan a celebridades fallecidas para promocionar sus productos. Desaparecidos cantantes, actores, deportistas y hasta escritores protagonizan –sin saberlo- campañas de automóviles.
A 30 años de su muerte, John Lennon aparece en la campaña del automóvil Citroën DS-3, un modelo “anti retro” para combatir la nostalgia”. Yoko Ono, viuda del ícono del rock, autorizó el anuncio.
“Lo hecho, hecho está. Entonces, ¿por qué tanta nostalgia de los sesenta y setenta? Mirar hacia atrás para buscar la inspiración es copiar el pasado. Eso no es rock and roll. Sé tú mismo, haz algo nuevo, vive la vida”, dice Lennon en el spot.
En la misma campaña también aparece Marilyn Monroe, que en una grabación dice: “¿Por qué tanta gente vive en el pasado? Vive tu vida… ahora”. En ambos casos se utilizan imágenes de archivo en un contexto publicitario para dar la sensación de que ambos íconos están hablando del último modelo de Citroën.
Otro caso fue el de una publicidad del automóvil Seat León, en el que el escritor argentino Julio Cortázar, fallecido en 1984, lee un fragmento de su obra. El actor estadounidense Bruce Lee que aparece en un aviso de BMW.
Desde el punto de vista legal, usar la imagen o la voz de alguien que haya muerto es totalmente lícito, siempre y cuando los herederos den el visto bueno. Sin embargo, ¿habrían estado de acuerdo los fallecidos en formar parte de las campañas?
Nuestra Chica.21 es estudiante de Periodismo y actriz. Participó en las series Clave 1 y Así es la vida.