Viernes 10 de febrero del 2012 | 22°
David Morales Colón, de 22 años de edad, estaba tan orgulloso de la moto con la que trabajaba como mensajero que lo velaron sentado sobre ella, en una funeraria del barrio portorriqueño de Hato Rey.
El joven falleció el pasado jueves, acribillado por sicarios en el Barrio Obrero de la localidad de Santurce, en un aparente ajuste de cuentas. Los empleados de la funeraria Marín se prestaron a cumplir con la última voluntad del difunto, que estaba fichado por la Policía por violación de la Ley de Armas.
Los amigos de Morales, a quien apodaban ‘El Matatán’, no pudieron evitar decir en el velorio ‘quedo igualito’, ‘así era él’, ‘es increíble’ ante el asombro de ver al joven motorizado como si estuviera vivo. La novedosa capilla ardiente movilizó durante dos días a cientos de curiosos, que tomaron fotos y grabaron videos.
José Torres, tío del difunto, fue quien le regaló la moto de US$ 14,000 pues lo consideraba “un hijo” y dijo que este inusual velorio era su regalo y el recuerdo que le quedaba de su sobrino. No obstante, el cuerpo de Morales fue colocado en un ataúd para ser sepultado.
DATO
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