Además:

Pastor acusó al Grupo El Comercio de buscar su renuncia

Martes 16 de marzo del 2010 | 04:49

El ministro de Justicia optó por ponerse en el papel de víctima al denunciar una supuesta campaña en su contra por el caso Crousillat.

El aprista Mulder marcó distancia de lo dicho por Pastor. (Canal N)
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El ministro de Justicia, Aurelio Pastor, probablemente esté cansado de que le recuerden su promesa de dejar el cargo si el presidente Alan García dejaba sin efecto el polémico indulto a José Enrique Crousillat, tal como ocurrió. Hoy, cuando se le preguntó por qué no lo había hecho aún, dijo que esa decisión no le corresponde a él, sino al mandatario.

“Ese es un tema que le corresponderá al presidente de la República, porque él tiene la atribución de nombrar y cambiar ministros en el momento en que él lo considere (...) El ministro Pastor puede ser ministro hoy, y no serlo mañana”, indicó en RPP.

Pero el aprista estaba interesado en otra cosa. Pastor llamó a la readioemisora para acusar al Grupo El Comercio de poner en peligro la democracia, pues según su posición los medios de comunicación que forman parte de él, entre los que está Perú.21, pretenden buscar su renuncia “para defender sus intereses económicos”.

Muy ofuscado, Pastor, quien primero dijo que hablaba a título personal, pero que luego aseguró que lo hacía como ministro de Justicia y también como legislador, indicó que el grupo mediático ha pretendido decir que él cometió irregularidades en el indulto a Crousillat, lo cual negó, pese a que fue el mismo García quien revirtió la gracia tras las evidencias de que trató de un error.

“Se me ha vejado, con una serie de comentarios, editoriales, inclusive con caricaturas”, se quejó Pastor. “Me rebelo en representación del pueblo (...) No acepto este tipo de bravuconadas. No estoy dispuesto a ser crucificado por un grupo económico”, añadió.

TOMAN DISTANCIA. La reacciones no se hicieron esperar. Mauricio Mulder discrepó con la acusación de Pastor y dijo esperar que esto no sea interpretado como un intento de limitar el accionar de un medio de comunicación. “Los políticos en un gobierno democrático debemos hacer que se generen las condiciones para un buen entendimiento con la prensa y que no haya asomo de que el poder político busca cercenar la libertad de prensa en nuestro país”, manifestó.