Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
El médico Félix Revilla Manchego integró la Junta Médica Penitenciaria luego de que el ex jefe del INPE, Jorge León Ballén, le pidiera en junio de 2009 al director del hospital Dos de Mayo (en el que el especialista labora) que designe a un cardiólogo para examinar a José Enrique Crousillat. En esta entrevista, Revilla señala aspectos sobre el real estado de salud del entonces reo, y revela que en su diagnóstico no encontró al paciente en mayor peligro.
¿Es cierto que el informe de la junta médica que ustedes elaboraron da cuenta de la gravedad de salud del señor Crousillat?
No, nuestro informe considera los diagnósticos del paciente, y presenta la patología propia de un adulto mayor, enfermedades usuales en personas de edad avanzada, presión alta, cardiopatía hipertensiva, diabetes, tiene una arritmia que está usualmente asociada a personas de edad. También tiene enfermedad ateromatosa carotidea y también coronaria, frecuentes en personas de edad. Líneas abajo, hay un acápite de los diagnósticos consignados, que dice que “el paciente se encuentra clínicamente estable”. Usted lo puede ver en el documento.
Pero se sostiene que el informe que usted y dos colegas elaboraron difiere del informe del Dr. Janampa.
Eso es un manejo que hacen los políticos, no nosotros. Si usted lee el informe, allí dice: “paciente clínicamente estable”. Una persona con esos diagnósticos y con la posibilidad económica de tratarse y controlarse oportuna y periódicamente va a estar estable. En ningún momento del informe dice que el paciente tiene que estar en la clínica.
Entonces, ¿su informe no señala un riesgo grave en la salud del indultado?
Eso no está consignado en nuestro informe, en ningún momento dice que el paciente está en condición moribunda o agónica, o en un inminente riesgo de muerte. No dice. Es un manejo que le hacen (al informe), y evidentemente, cuando uno quiere interpretar las cosas según la conveniencia, la hace, pues.
Ahora, ¿ustedes dijeron que Crousillat debía ir a una clínica especializada?
Nosotros no hemos dicho eso, el informe no dice eso. Lo que dice el informe es la recomendación de que, el paciente, dadas las patologías que tiene, requiere controles y seguimientos periódicos por las especialidades de Hematología, Endocrino, Cardiología y Neurología.
¿Hay diferencias entre su informe y el del Dr. Janampa?
En el fondo del asunto, yo diría que no difiere radicalmente, porque nosotros no hemos puesto que el paciente, inexorable e irremediablemente, debiera estar en la clínica. Nuestro informe dice que el paciente tiene muchas patologías pero que está clínicamente estable, y que requiere controles y seguimientos periódicos por las especialidades que he consignado allí.
El ministro de Justicia ha dicho que si el indulto se revisa se debe revisar la acción de varios médicos. ¿Es complicado hacer eso?
No es complicado porque los diagnósticos no van a variar, son diagnósticos que el paciente inclusive traía cuando fue evaluado por médicos y cardiólogos argentinos, y esos diagnósticos fueron corroborados con estudios especializados hechos en el Instituto del Corazón (Incor). El paciente tiene un estudio de percusión miocárdica, que es un estudio bastante especializado para ver si había afección en el corazón. Eso está en el expediente. Lo que pasa es que es fácil que en el manejo político siempre se nos recargue a los médicos.
Cuando el Gobierno defiende el indulto se respalda en su informe.
Yo percibo que quieren recargar las cosas con nosotros. En primer lugar, cuando nos llamaron a esta junta médica, nadie nos dijo que eso era para, a posteriori, ser utilizado en un trámite de indulto. Fuimos a evaluar en un trámite regular, una evaluación normal a un reo, como se nos solicita a veces.
¿Quién los convocó?
El INPE. El INPE emitió un documento a la dirección del hospital (2 de mayo); esta la deriva al jefe de Cardiología y él designa a un cardiólogo, en este caso a mí. No es que a mí personalmente me llegó el documento.
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¿Fueron a hacer solo una evaluación normal?*
Sí, porque a nosotros en ningún momento se nos informó que esa evaluación iba a ser utilizada subsecuentemente para un eventual trámite de indulto. Eso nunca lo supimos. Yo fui el primer sorprendido cuando en la resolución suprema aparece mi nombre diciendo que por nuestra evaluación y de mis colegas Cubillas y Britto daban el sustento para el indulto.
¿Se siente sorprendido?
Ni se me cruzó que esa evaluación a la que acudí se iba a utilizar para un eventual indulto.
¿Los doctores Cubillas y Britto tampoco lo sabían?
Tengo entendido que no, porque el tenor del documento que llegó al hospital 2 de mayo no decía “apersónese usted a evaluar a esta persona porque está tramitando (su indulto)”. Decía “evalúese al paciente fulano de tal, determínese su situación de salud”, y nada más (…). Por lo menos me hubiera gustado que me informen.
¿Si le hubieran dicho que esa evaluación era para efectos de un indulto, habría dicho que su estado de salud era grave?
No, pues, en el informe no dice que el paciente está moribundo, agónico, premortem. Dice que está clínicamente estable y que tiene diversa patología inherente o propia de una persona adulta mayor y que requiere controles y seguimiento periódico por los especialistas de las patologías descritas… ¿Por qué no publican nuestro informe? Todos se llenan la boca diciendo que el paciente estaba agónico, en sus últimas horas, pero nadie publica el informe.
Nuestra Chica.21 es estudiante de Periodismo y actriz. Participó en las series Clave 1 y Así es la vida.