Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°

Si usted pensaba que el sol, la bebida y el cigarro eran los mayores enemigos de nuestra piel, se equivoca, pues está demostrado científicamente que el azúcar no solo engorda, sino también envejece. A este fenómeno se le conoce como la glicación.
Juan Carlos Salgado, gerente corporativo de Innovación y Desarrollo Químico de L’Bel, explicó que la glicación es un proceso natural producido cuando tenemos mucha azúcar en el organismo. “El problema es que el azúcar no solo engorda, sino que también daña a las proteínas, causando efectos irreversibles en la piel,” indica el especialista.
El experto aseguró que, por más que el envejecimiento sea un proceso natural del cuerpo humano, se pueden lograr grandes cambios en nuestra piel si modificamos nuestros hábitos alimenticios. Si quiere lucir una piel hermosa, llena de lucidez y libre de arrugas, entonces, por más difícil que nos resulte, debe consumir menos dulces. Es la única forma de evitar que sigan apareciendo más arrugas en nuestro rostro.
Las personas diabéticas, al margen de la edad que tengan, presentan una serie de problemas en la piel, según el experto de L’Bel, debido a que tienen un alto índice de acumulación de azúcar en la sangre; por ello, su piel casi siempre luce opaca, deshidratada, presenta flacidez y aparición de líneas prematuras.
La glicación es un proceso natural que se lleva a cabo en todos los organismos. Nosotros podemos decidir cómo envejecer de manera armoniosa. Es decir, evitando el exceso de carbohidratos, consumiendo dietas ricas en minerales y vitaminas y tomando ocho vasos de agua al día.
Nuestra Chica.21 es estudiante de Periodismo y actriz. Participó en las series Clave 1 y Así es la vida.