Además:

Gobierno insiste en que el caso Crousillat está oleado y sacramentado

Jueves 04 de marzo del 2010 | 12:15

Nuevas imágenes del empresario apuntan a que su indulto fue un error, aunque para el premier la gracia presidencial se ajustó a ley.

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Otra vez el caso de José Enrique Crousillat en el ojo de la tormenta. Y es que el Gobierno insiste en que este tema está cerrado, pese a que todo apunta a que el indulto que se le otorgó al ex broadcaster fue un error, luego de que en la víspera la mula.pe difundiera imágenes en las que se ve al empresario gozando de la vida en el restaurante Costenera, de Miraflores, como si no estuviera grave de salud.

Al ser consultado sobre este tema, el premier Javier Velásquez Quesquén reiteró que la gracia presidencial se dio en base a un informe técnico del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) que señalaba que Crousillat estaba muy enfermo y que, por tanto, se ajustó a ley. “El tema está cerrado”, dijo escuetamente a periodistas.

Al respecto, el legislador Víctor Andrés García Belaunde dijo que la difusión de las referidas imágenes confirma que el indulto fue una farsa, ya que se arguyó, además de la avanzada edad de Crousillat, un estado delicado de salud. “El Apra ha hecho una jugarreta política allí. No conocemos la intencionalidad, pero ahí hay una responsabilidad del ministro de Justicia (Aurelio Pastor) que es finalmente el que tramita y hace gestiones para que el presidente conceda este derecho de gracia, que no tiene ninguna gracia al país”, dijo en Ideeleradio.