Lunes 13 de febrero del 2012 | 21°

¿Qué hubiese pasado si el terremoto ocurrido en Chile hubiera tenido como epicentro Lima? Tres especialistas relacionados a desastres naturales coincidieron en señalar que Lima no está preparada, ni por asomo, para afrontar un fenómeno natural de magnitudes similares a las que sufrió el país del sur.
El director de Sismología del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, indicó que un movimiento sísmico sería catastrófico por la cantidad de familias que habitan en viviendas antiguas de abobe, mal construidas y sobre suelos débiles, o ubicadas en las laderas de los cerros y de los ríos, como sucede en Lima. Es decir, el panorama sería desolador.
PRECARIEDAD. “El terremoto no mata gente, lo que mata son las viviendas que colapsan. En Lima hay muchas familias que no se preocupan por vivir en una casa segura porque priorizan otras necesidades. Este es un problema político y social que debería plantearse para evitar tragedias, como en Pisco”, expresó el especialista.
Asimismo, Norma Yarrow, presidenta de la Comisión de Defensa Civil de la Municipalidad de Lima, estimó que, en caso de que en la capital ocurriera un sismo de más de ocho grados en la escala Richter, unas 20 mil personas resultarían damnificadas y 4 mil viviendas se desplomarían.
“A la fecha contamos con 1,200 asentamientos humanos en los cerros que no están formalizados ni cuentan con certificados de Defensa Civil. Ellos correrían mayor peligro por su suelo inestable. La Municipalidad de Lima viene evaluando todas las zonas vulnerables, como la de Collique, en Comas, pero se requiere un compromiso nacional”, acotó la funcionaria.
De otro lado, el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), general (r) Luis Palomino, también señaló que un intenso movimiento sísmico en Lima tendría consecuencias devastadoras, sobre todo en los distritos de Rímac, San Martín de Porres, La Molina, El Agustino, Comas, Cercado de Lima (Barrios Altos) y parte del Callao, debido a que tienen suelos blandos y débiles. “Hay familias que viven en las riberas de los ríos Rímac y Chillón que deben ser reubicadas”, dijo Palomino.
MIEDO EN EL LITORAL. Ante la amenaza de un tsunami, residentes de la playa de Asia evacuaron la zona en la madrugada y algunos se refugiaron en las faldas de los cerros, en Cañete. Se cerró el ingreso a Pucusana y Naplo. En Lima, el temor se vivió a lo largo de la Costa Verde. El mar, en todo el litoral, se retiró 200 metros generando el pánico en la población. De inmediato se colocaron banderas rojas en todas la playas.
En zonas como La Punta, en el Callao, el miedo fue mayor. Por ello, la comuna anunció que promulgará una ordenanza para regular las medidas de seguridad ante un eventual tsunami.
Nuestra Chica.21 llegó al Perú a los 17 años directamente de Estados Unidos. Hoy está enamorada de nuestro país, de su gastronomía y de su gente.