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Antauro mantenía libre comunicación en el penal de Piedras Gordas

Jueves 25 de febrero del 2010 | 08:18

En requisa policial se le incautó un celular desde el cual realizó y recibió hasta 180 llamadas.

El líder etnocacerista utilizaba equipo para coordinar acciones para las próximas elecciones. (USI)
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Un nuevo escándalo pone en evidencia la corrupción que hay dentro del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y la nula fiscalización que ejerce el Ministerio de Justicia sobre esta institución, dependiente de ese despacho. En su última edición, el semanario Juez Justo revela la libertad con la que el líder etnocacerista, Antauro Humala – detenido en el penal de Piedras Gordas –, se comunica con el exterior a través de un teléfono celular.

La investigación, que fue realizada por el periodista César Hildebrandt Chávez, señala que, en junio de 2009, la División de Investigación de Delitos contra la Seguridad del Estado ingresó a dicho centro penitenciario para efectuar una requisa pues, de acuerdo con la información de Inteligencia que manejaba, algunos de los 96 internos habían convertido el penal, de supuesta máxima seguridad, en una “cárcel dorada’.

Durante el operativo, la Policía incautó un teléfono celular que, según el registro de llamadas, era utilizado por Humala desde hacía varios meses. Con este equipo, el hermano de Ollanta Humala realizó y recibió hasta 180 llamadas a diversos números de la ciudad y del interior del país.

LA ORGANIZACIÓN. Los contactados por Humala son nada menos que dirigentes etnocaceristas con quienes, de acuerdo con la investigación, coordina acciones políticas con miras a las próximas elecciones.

Uno de los personajes contactados es nada menos que Laureano Aparco Cuevas, dirigente del Frente de Defensa de Andahuaylas, quien en enero de este año participó en una mesa de diálogo presidida por el premier Javier Velásquez Quesquén. ¿Qué responderán ahora el INPE y el Ministerio de Justicia?