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En una noche mágica, Alianza goleó 4-1 a Estudiantes en Matute

Jueves 18 de febrero del 2010 | 09:30

Tras ir perdiendo desde los 8 segundos, remontaron con tres goles de Wilmer Aguirre (17’, 33’ y 74”), en su mejor actuación. José Carlos Fernández (84”) coronó el triunfo.

Wilmer Aguirre jugó el mejor partido de su carrera y José Carlos Fernández también destacó. (Reuters/ Fox Sports)
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Parece un sueño de una noche de verano, pero no lo es. Es real. Matute no es el Camp Nou, aunque en la cancha hubo un equipo que dio una exhibición de fútbol que ni el mejor Barcelona pudo ofrecer ante Estudiantes de La Plata en la final del Mundial de Clubes. Y, sobre todo, hubo un delantero como Wilmer Aguirre que jugó el mejor partido de su vida y que llevó a los comentaristas de Fox Sports, Niembro y Closs, a compararlo con Caniggia y a darle todos los calificativos elogiosos posibles.

Alianza goleó por 4-1 al último campeón de la Libertadores, con tres tantos de un sensacional Aguirre, y hasta el “compadre’ lo tiene que aplaudir. La Copa no es ilusión, y en La Victoria ya beben de ella. Y festejan la tercera victoria (tras sendos 1-0 sobre Boca y Colón en 1966 y 1998) frente a cuadros argentinos en nueve partidos disputados en este torneo.

Pero todo comenzó como una pesadilla. Suena el pitazo inicial, Alianza la juega hacia atrás, Vidal Sosa rechaza mal y el argentino José Sosa toma el rebote, elude al arquero y pone el 1-0. Apenas habían pasado ocho segundos –fue el segundo gol más rápido en la historia de la Copa, tras el anotado por el chileno Alfredo Mendoza en 1992, en un Colo Colo 1- Newell’s 3– y los blanquiazules ya perdían. Nadie en Matute podía creerlo.

Pero, contrariamente a lo que muchos podrían pensar, el conjunto victoriano no se vino abajo, como ocurría casi siempre con los equipos peruanos. Alianza levantó la cabeza, respiró hondo y se echó a jugar como si el “Cholo’ Sotil, Cubillas o Cueto estuviesen todavía en la cancha.

Con habilidad, picardía y velocidad, los íntimos comenzaron a demoler al cuadro de Verón. Joel Sánchez jugó como en el patio de su casa y fue el socio principal de Aguirre en una noche sin fisuras de todos.

A los *17*’, el “Zorrito’ enfiló hacia el arco como Usain Bolt en Pekín 2008, amagó al grandote Desábato y fusiló al portero para poner el 1-1. Wilmer siguió quebrando cinturas y Alianza, asustando a los “gauchos’. Incluso, a José Fernández le anularon un tanto legítimo y, poco antes, el réferi no sancionó penal ante una mano de Clemente Rodríguez. Hasta que, a los 34’, Aguirre recibió un pase largo, se sacó a dos rivales de encima como si fuesen conos y definió para el 2-1.

El mismo “Zorrito’ se encargaría del 3-1 a los 74’, tras ridiculizar otra vez a Desábato. Por si fuera poco, Aguirre metió un centro perfecto para que Fernández, a los 84’, la clavara de volea e hiciera más altos los oles. La Victoria está de fiesta, el país celebra. Hoy, más que nunca, el Perú es Alianza Lima.