Lunes 13 de febrero del 2012 | 29°

Por Emilio Camacho
El pasado ha vuelto de improviso a la vida de Álex Kouri. Si postula a la Alcaldía de Lima podría encontrarse con dos personajes que no guardan el mejor recuerdo de él: Luis Castañeda y Lourdes Flores. Él, claro, no piensa en esas paradojas, y solo espera su momento.
Asumiendo que usted fuera más elocuente que Castañeda, ¿qué otra cosa lo diferenciaría de él en una probable gestión suya en la Alcaldía de Lima?
Muchas cosas. No solo podría exponer la experiencia que uno adquiere durante un período importante, tanto como alcalde y presidente regional; también podría incorporar las tareas que le son propias a un alcalde metropolitano y que al mismo tiempo tiene la función de presidente del Gobierno Regional de Lima Metropolitana.
¿Ese es el principal reproche que le hace a Castañeda? ¿No haber asumido su función como presidente regional de Lima Metropolitana?
Yo no hago ningún reproche. Cualquier potencial candidatura mía no se sustenta en la crítica a ningún candidato, se fundamenta en exponer una propuesta de gobierno, lo más viable posible. Lo demás es perder mi tiempo.
Entiendo que no quiera pelearse con nadie, pero ¿qué haría con lo que deja Castañeda? ¿Le daría continuidad a su gestión?
Yo creo que cada alcalde debe tener una gestión clara para marcar un derrotero. Puedo mantener coincidencias y muchas de las obras que se han dado en la anterior gestión, pero que generen una proyección de largo plazo. Por ejemplo, en el ámbito de la salud, debemos articular una política de concertación, no solo con el gobierno metropolitano, sino con el Gobierno Central; tenemos que trabajar con la Policía, las Fuerzas Armadas y Essalud. En educación, igual: tenemos que trabajar un proyecto regional-local.
Le pido que hable sobre temas concretos. Por ejemplo, ¿qué haría con el tema del Metropolitano?
No conozco al detalle el proyecto del Metropolitano, tendría que analizarlo con mayor propiedad. Pero, sea cual fuere la propuesta del Metropolitano, responde a una solución que es parcial en la visión integral de la ciudad. El Metropolitano viene de sur a centro y de centro a norte. Es un modelo que ha sido importado de una experiencia distinta. La pregunta es ¿qué hacemos con el eje este-oeste? ¿Quién une el Callao con Chosica? La solución para Lima es integral, y el Metropolitano es una parte de un ensamblaje más grande.
Es posible que Castañeda tiente la reelección y lo tenga a usted como contendor. ¿Qué piensa de ello?
Me parecería una magnífica oportunidad, por qué no.
¿Sería paradójico no lo cree? Después de todo, usted conspiró contra él junto a Vladimiro Montesinos.
Es probable. Si para usted es una paradoja, está en su libertad de opinar.
También sería una revancha para Castañeda.
Si él lo toma así, estaría en su derecho de hacerlo.
¿Ya pasó la etapa del Álex Kouri conspirador?
Por lo menos para mí, sí. Fue un error en mi vida. Lo asumí en el aspecto judicial, en el aspecto electoral y en todos los aspectos, salvo en el periodístico, donde es un tema recurrente, quizá porque la prensa está despistada y, en algunos casos, desinformada…
Estamos hablando de un hecho real.
Le voy a explicar si usted me lo permite. Como la prensa a veces no tiene la suficiente preparación, en lugar de preguntar cosas relacionadas con las soluciones que le interesan a la ciudadanía, me hace la misma pregunta, cada tres años, en cada proceso electoral. Yo tengo el derecho de sentar mi punto de vista en el sentido de que judicialmente fui absuelto de cualquier responsabilidad y eso, electoralmente, es irrebatible.
Entonces, ¿está bien reunirse con Montesinos si uno gana elecciones?
Yo no he dicho eso. No voy a expresar mi análisis de conciencia en esta entrevista.
Lourdes Flores también podría ser su contendora en las municipales. Cuando se le ha preguntado sobre el asunto, ella ha respondido “Quizás, quizás, quizás”, como el bolero. ¿Qué piensa?
Por el momento lo que yo podría hacer es cantar con ella. Ninguno ha definido una candidatura.
En realidad, no creo que ella quiera hacer un coro con usted.
(Risas) Yo sí, encantado. Pero no tengo tan buena voz como ella.
¿No le parece interesante tenerla al frente como contendora? Es una de sus críticas más duras en el PPC…
No veo por qué. Yo le guardo mucho cariño a Lourdes. Es una mujer inteligente, capaz, simpática, carismática. Su único problema es que no ha tenido fortuna en la política.
¿Cuando entró al municipio del Callao le pagó un sueldo como asesor a Luis Bedoya Reyes?
No, nunca. Mi vínculo con el doctor Bedoya Reyes es amical y de respeto a su figura y a su trayectoria. Él no ha sido asesor externo, locador de servicios, ni abogado del municipio del Callao o del gobierno regional. Pero somos amigos, hemos almorzado hace una semana y media.
Debe ser incómodo para Lourdes Flores que usted mantenga esta amistad tan estrecha con Luis Bedoya Reyes.
No lo creo. De mi parte hay el mayor cariño y afecto hacia ella.
Está muy galante con Lourdes Flores.
Se lo merece. Es una mujer que ha sufrido mucho en la vida política y merece algo de cariño de sus amigos.
Los limeños pagaron durante casi tres años el peaje de la avenida Faucett, que ahora es un elefante blanco. ¿No teme que se convierta en el punto débil de su campaña?
No lo sé. Eso habría que evaluarlo. Lo que sí puedo decirle es que el año ’96, Lima concesionó la avenida Javier Prado bajo un sistema de peaje. Esa obra venía desde La Molina hasta el cruce de Faucett con Venezuela. Y faltaba un sistema de continuidad natural hasta el aeropuerto. Nosotros, en ese entonces, hicimos una licitación pública para ejecutar en la avenida Faucett, lo que se denomina la Vía Expresa, bajo el mismo esquema de Lima.
¿A dónde vamos con este preámbulo? Lima no ha ejecutado la obra, y los errores se han cometido en el Callao.
Quiero explicarle el proceso. Si solo nos centramos en que la obra se ha paralizado, no va a entender el sentido de continuidad de la obra. Y esto se dio, no solo por la continuidad, sino porque en ese momento la municipalidad no tenía las condiciones económicas para enfrentar la obra, y establecimos que el mejor mecanismo era la concesión. Se inició la ejecución de la obra, y fue de dominio público que se iba a cobrar un peaje…
En el contrato inicial se decía que no se cobraría el peaje hasta que concluyera la obra, y eso no fue lo que pasó.
No, no fue. Es que cambiaron las condiciones básicamente de ejecución contractual y se estableció que concluido el tramo A se comenzaba a cobrar lo que correspondía al peaje. Y la pregunta es, y por allí vienen todas las críticas, cómo es posible que se cobrara el peaje si no había concluido la obra.
También podría preguntarle ¿por qué confió en una empresa que a mitad del proyecto se iba a quedar sin fondos?
Lo que pasa es que cuando entregamos la buena pro, la empresa tenía los documentos pertinentes para acreditar la solvencia respectiva. Si durante la ejecución de la obra cambió la condición de la empresa, no es una responsabilidad de la municipalidad…
Claro, pero ustedes dejaron que la empresa sacara plata con el peaje para seguir con la construcción. Se pasaron de generosos con la empresa.
No con la empresa, sino con una solución fundamental para los intereses no solo del Callao, sino de Lima.
¿Era una solución para los chalacos y limeños o para la empresa?
No, para los usuarios. Desde el ’97 se sabía que si no se mejoraba la avenida Faucett se iba a dar un colapso, como efectivamente ocurre.
Muy bien, pero llegamos al punto en que la obra está detenida y no sirve para nada.
Cómo que para nada. Perdón, cuántos años tiene usted para ponerme en el contexto de su pregunta.
Tengo 33 años y no veo qué tiene que ver eso con mi pregunta.
Es que probablemente usted no ha transitado hace mucho tiempo por la avenida Elmer Faucett y no conoce su realidad, ni sus problemas.
¿Me está diciendo que los dos kilómetros de pista (que fue lo que construyó Convial) han subsanado todos los problemas de la avenida?
No digo que se han solucionado. Lo que digo es que en el tramo que se ha ejecutado, ha permitido solucionar problemas que ya existían en el ’97.
No puede postular a la alcaldía con Chim Pum Callao, ¿cómo va solucionar ese tema?
A través de movimientos ya inscritos. Gracias a Dios son varios los que se nos han acercado sin haberlo pedido.
Con todos estos alcaldes que conversan con usted para formar un movimiento, ¿no se siente un promotor de tránsfugas?
Yo no decido sobre la conciencia de nadie. No propongo que sean tránsfugas, pero tampoco me parece justo que los alcaldes sean utilizados como piezas de ajedrez en el juego de los dirigentes de sus partidos.
¿Por qué dejó de aspirar a la Presidencia de la República?
Considero muy prematura una candidatura como esa.
¿Se siente junior?
Creo que me falta experiencia. Voy aprendiendo con mis errores.
Nuestra Chica.21 llegó al Perú a los 17 años directamente de Estados Unidos. Hoy está enamorada de nuestro país, de su gastronomía y de su gente.