Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°

Por Emilio Camacho
Javier Villa Stein se considera un hombre moderno. Su autor de cabecera es (o era) Alvin Toffler, y la tecnología siempre está presente en sus discursos. De hecho, el término que más usa es GPS. Lástima que el Poder Judicial, que dirige, todavía esté en la época del pedernal.
Este año empieza con la sensación de que el Poder Judicial actuó con eficacia en el tema Fujimori, ¿pondrán el mismo rigor en los casos de corrupción de este Gobierno?
Hemos empezado bien con ese caso, y con todos los casos. No podemos juzgar al Poder Judicial por un solo caso, sería mostrar solo un botón. Lo importante es señalar que en el 2009 se ha producido un cambio cultural importante en el Poder Judicial.
Aún no me responde, ¿el Poder Judicial actuará con firmeza en los casos de corrupción de este Gobierno?
En todos los casos, con toda certeza y cuando dependa de nosotros, porque hay eventos que dependen del Consejo de la Magistratura y eso les concierne a ellos.
Le preguntaba por los casos de corrupción de este Gobierno, porque hay dudas sobre su desarrollo. El juez Jorge Barreto, por ejemplo, ha desconocido el valor de prueba que tienen los audios que destaparon el negociado en la concesión de lotes petroleros.
Yo le puedo decir lo siguiente: aunque no conozco el caso concreto, el juez está en la obligación y el deber de desestimar las pruebas que se hayan obtenido en violación de derechos fundamentales. Esa es una cuestión que no solo está en la Constitución Política, sino en la doctrina jurídica internacional. Toda prueba obtenida en violación de derechos fundamentales es prueba prohibida. Si a eso se refiere el juez Barreto, estaría actuando conforme a la Constitución y las leyes.
¿Me está diciendo que todas las grabaciones que se le han hecho a Alberto Quimper, a Rómulo León o a Canaán no sirven?
Como usted comprenderá, yo no puedo pronunciarme sobre casos concretos, porque cualquier incidente que se derive de un caso puede llegar a la Suprema, y no quiero adelantar opinión. De lo que estamos hablando es de las pruebas obtenidas en violación de derechos fundamentales. Por ejemplo, el derecho a la privacidad de las comunicaciones no puede ser intervenido.
Lo veo poco crítico con el juez Barreto…
¿Poco crítico o muy crítico?
Poco crítico. Parece que ha olvidado que dijo que “su actitud no era coherente con la función jurisdiccional”.
No, no. Lo que pasa es que llegó un momento en que, frente a una situación novedosa como la que había ocurrido, yo pedí su concurso para hacer aclaraciones generales frente a la prensa y reaccionó de manera anticuada. Yo, en cambio, creo en el diálogo con la prensa, no creo en el secretismo. Pero esa es una cosa que me distanció de él en un momento determinado, y otra muy distinta es que no comprenda que está en su derecho de hacer control constitucional de la validez de las pruebas.
¿Ha hablado recientemente con el juez Barreto?
No, no. El doctor Barreto es poco comunicativo, y eso se hace extensivo a sus colegas y a sus autoridades.
¿Es consciente de que si se declaran inconstitucionales los audios podría venirse abajo todo lo avanzado en el caso que investiga el doctor Barreto?
Volvemos al origen. Hay cosas que se pueden descubrir sin necesidad de violar el derecho de las personas.
¿A partir de los indicios que se le han entregado al juez?
Esos no son los únicos indicios. Hay una serie de elementos que permiten suponer que hay que investigar algo. Pero eso depende de la sagacidad de todos los actores. No solo el juez debe tener la sagacidad para investigar sin violar derechos fundamentales…
¿Le está pidiendo a la fiscalía que alcance más pruebas?
El titular de la acción penal es el Ministerio Público. Ellos tienen que estar en capacidad de denunciar cuando tienen pruebas, y no cuando les parece.
¿Y usted tiene dudas de la sagacidad del Ministerio Público?
No. No tengo ninguna duda.
Entonces, duda de su juez.
No, no. Yo creo que el doctor Barreto, más allá de las diferencias que tengo con su estilo, es muy competente.
También hay malestar por el caso de interceptación telefónica que ve la jueza María Martínez…
Bueno, malestar solo hay en un congresista, todos los demás están contentos. Lo que sí quiero decir, es que hay gente en la comisión de los audios que también ha sido interceptada. En consecuencia, ellos deberían comenzar por apartarse de la comisión porque no pueden ser juez y parte.
¿Así?, ¿Cuántos son?
No tengo detalles precisos y los nombres prefiero omitirlos.
¿Entonces, no le van a alcanzar lo que pide al Congreso?
Sí, pero estamos viendo cómo hacer las cosas sin ofender otros derechos. La jueza me dice que algunos agraviados no quieren que sus correos caigan en manos de la comisión del Congreso, porque temen que las cosas que reciba ese grupo sean ventiladas públicamente. Entonces, se haría firmar un contrato de confidencialidad al presidente de la comisión para que guarde la discreción del caso, porque, lo digo con todo respeto, hay congresistas muy proclives a la indiscreción.
Cuando se descubrió que los vocales supremos Francisco Távara y Jorge Solís viajaron a Francia, financiados por la universidad Alas Peruanas, actuó con mucha energía. De hecho, sacó a Távara de la sala que presidía…
No lo saqué por esa cosa. Eso fue un derivado de otro tipo de cosas.
Pero se dio inmediatamente después de que usted los denunció...
Fue una coincidencia.
Pero se dio el mismo día que los denunció, fue una gran coincidencia.
Así son las coincidencias, a veces son grandes.
Ahora, cuando propusieron investigarlo por autorizar el viaje de ambos magistrados, usted rechazó esa idea, ¿eso no es contradictorio?
No. Yo no puedo, en mi actuación como presidente del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, ser fiscalizado en actos de gobierno. A partir de ello, todos mis actos de gobierno tendrían que ser fiscalizados por el Consejo de la Magistratura. Los que tienen que investigarme en actos de gobierno son la Contraloría y el Congreso. Pero ahora que usted me lo pregunta, quiero aclarar que en las solicitudes de viaje nunca se estableció quién iba a pagar los pasajes. Tampoco supe que viajaban con sus esposas. Quiero aclarar que en esto no hay nada personal. Tengo los mismos edecanes (que el anterior presidente), la misma secretaria, el mismo personal, le di la sala que quiso, le di todo. Es más, siempre le prodigué cariño, afecto y buenas formas.
Ahora resulta que es el mejor amigo de Francisco Távara.
No he dicho eso.
¿Siempre ha actuado con la misma energía cuando se denuncia a vocales supremos?
Siempre.
Cuando se denunció que el ex juez supremo Antonio Pajares repartía tarjetas pidiendo trabajo para su yerno, ¿también salió a la prensa a pedir que se le investigue?
Es que eso no tenía el mismo contenido, era de diferente carácter.
Pero ni siquiera se pronunció sobre el tema.
Es que era una conducta estereotipadamente inocua, inocente.
¿Es inocente un supremo que reparte tarjetas con su nombre, pidiendo trabajo para el yerno?
No me acuerdo la materia misma del caso, pero no era una cuestión que colisione con sus deberes de función.
¿Entonces, está bien que los supremos pidan trabajo para sus familiares?
No recuerdo el caso, pero sí sé que no me gustó, y yo se lo dije (a Pajares).
¿Sigue pensando que el Tribunal Constitucional debe ser una sala dentro de la Corte Suprema?
Es mi opinión. Sé que cuando expreso mis opiniones los miembros del tribunal se irritan mucho, pero eso parte de un análisis jurídico de la materia.
¿Siente que se entrometen en sus funciones?
Completamente. Hay situaciones en las que asumen tesis legales que escapan al ámbito constitucional. Va a llegar un momento en el que van a pretender controlarlo todo, desde todos los ámbitos: civil, penal, administrativo. En todo se van a meter. Comienzan por reclamar el plazo razonable, y ahora hablan de la debida motivación. Así se tiran abajo las sentencias.
Se dice que ante la ausencia de una verdadera reforma en el Poder Judicial, hay un presidente de la Corte Suprema con amplia presencia mediática. ¿Qué responde?
Mire, se ha publicado una memoria que ilustra todo lo que se está haciendo. Se han dado cambios culturales muy importantes.
Usted puede estar convencido de lo que ha publicado, pero el 91% de la población sigue desconfiando del Poder Judicial.
No pues, hay todo un historial de desconfianza. Hay una cosa muy importante, el Poder Judicial no se va a poder cambiar en uno o dos años. Yo no tengo una varita mágica.
Ha tenido un comentario tanático sobre la ratificación de la sentencia a Fujimori. Dijo que solo se podrá revertir si aparecen los muertos del caso La Cantuta. Ya tiene conflictos con el Congreso y el TC, ¿también quiere de enemigos a los fujimoristas?
No, fíjese. A mí nadie me ha preguntado si estoy de acuerdo con la sentencia, y no voy a decir nada hasta estudiarla. A lo que me he referido es a la revisión que pide el abogado de Fujimori. Y lo que he dicho es que la revisión solo se aplica en un caso: cuando aparecen nuevas pruebas que pueden cambiar el resultado del juicio. Ejemplo: que en el homicidio aparezca el muerto.
¿Es cierto que estudió sicología?
Conozco la materia, soy un hombre bastante estudioso.
¿Y en qué categoría sicológica pondría a un abogado que luego de dos derrotas dice que ahora sí presentará las pruebas para salvar a su cliente?
Por favor, yo tengo un gran respeto por los abogados. En estos temas los dos tenemos nuestros puntos de vista.
Nuestra Chica.21 ganó el concurso de Wosmos by Hawaiian Tropic 2010 y es profesora de spinning.