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Brote de rabia causa la muerte de siete niños en Amazonas

Miércoles 06 de enero del 2010 | 07:53

Debido a sus tradiciones, los indígenas awajún y wampis impiden que se realicen autopsias.

La población de murciélagos en estos distritos ha crecido de manera alarmante. (USI)
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Las mordeduras de los murciélagos hematófagos siguen causando temor y muerte entre las comunidades nativas de Amazonas. La Dirección Regional de Salud informó ayer que, en las últimas semanas, siete niños habrían fallecido debido a un brote de rabia causado por los vampiros. Sin embargo, la información no ha sido confirmada porque los indígenas de la zona han impedido que los médicos realicen los exámenes para corroborar la presencia del mal.

Elías Bohórquez Medina, director regional de Salud de Amazonas, explicó a Perú.21 que el brote ocurrió en la comunidad nativa de Kigkis, ubicada en el distrito de Nieva, en la provincia de Condorcanqui, una zona habitada por nativos de las etnias awajún y wampis y considerada endémica a la presencia de murciélagos. En la localidad se capturó recientemente ejemplares con el mal.

Los niños muertos presentaban todos los síntomas de la rabia humana: pánico, irritación a la luz y el agua, tensión corporal, salivación excesiva y espasmos, entre otros. “La confirmación de la enfermedad debe hacerse por medio de un análisis del cerebro de los fallecidos. Sin embargo, dichas poblaciones tienen otra cultura y consideran un ultraje tocar a sus muertos. Por ello, no nos dejan estudiar los cadáveres”, indicó Bohórquez.

El galeno señaló que los nativos también se oponen a la vacunación para prevenir el mal. Sin embargo, dijo que han logrado convencer a los apus para que dos brigadas de dicha dependencia visiten las diversas comunidades nativas e inmunicen a los pobladores asentados en 20 kilómetros a la redonda, pues los murciélagos se desplazan en ese radio. “Paralelamente, estas brigadas vienen realizando la vigilancia epidemiológica para la captura y eliminación de los murciélagos, y hemos programado, para este sábado 9, una visita de diez días a la zona con el objetivo de acabar con los animales peligrosos”, manifestó.

Según la Red de Salud de Bagua, la población de murciélagos hematófagos en el distrito de Imaza también ha crecido de manera alarmante. Solo en el primer semestre de 2009 ya se había contabilizado casi 300 mordeduras a personas.