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Inseguridad en las cárceles del Perú

Lunes 04 de enero del 2010 | 07:29

Los recientes incidentes confirman la crisis del sistema penitenciario. El hacinamiento y la falta de personal, los principales problemas.

Los principales problemas en las penitenciarias son el hacinamiento y la inseguridad. (USI)
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Habían pasado apenas dos días del motín en el penal de Huancas, en Chachapoyas, cuando, el último sábado, otro incidente confirmó la crítica situación que atraviesan las cárceles en el país. Cuatro narcotraficantes fugaron del penal de Abancay, en Apurímac.

Al respecto, el ex jefe del INPE, Wilfredo Pedraza, en diálogo con Perú.21, señaló que esto ocurre en las cárceles que en los últimos años han tenido un incremento en la población penal por narcotráfico, como es el caso de Abancay y Andahuaylas. “Son recintos pequeños, con muy poco nivel de seguridad, que están en el centro de la ciudad”, dijo.

Pedraza indicó que hay dos problemas álgidos en los penales del país: el hacinamiento y la falta de efectivos penitenciarios y policiales. “En Lima: Lurigancho tiene cuatro veces su población penal. Lo mismo ocurre en el penal del Callao. En el norte: Trujillo, Piura y Chiclayo están hacinados.

En la región oriente la situación es similar. En el sur: Cusco, Arequipa y Moquegua operan en buenas condiciones, aunque Tacna no se salva”, precisó.
Agregó que los 78 penales que hay en todo el país tienen una capacidad de albergue de 23 mil cupos; sin embargo, reciben a 20 mil reclusos más. “El 80% de la infraestructura se encuentra en regular o mal estado”, advirtió.

Pedraza detalló que el número de trabajadores penitenciarios en todo el Perú es bastante bajo. “El INPE tiene alrededor de 5,500 trabajadores, de los cuales 3 mil están vinculados al trabajo de seguridad, quienes tienen una jornada de 24 horas de trabajo y 48 horas de descanso. Al final, solo habría una disponibilidad de mil trabajadores penitenciarios para resguardar a 43 mil reclusos diariamente ”, dijo

Además, los efectivos policiales no superarían los 600 en todo el país. “La participación policial en el control externo de los penales más importantes debe fortalecerse”, acotó Pedraza.

DATO *Tras la renuncia de Jorge León Ballén a la jefatura del INPE, el vicealmirante (r) Rafael Aro Araujo asumió el control de dicha institución.