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Kina Malpartida vale un Perú: nadie tumba a la 'Dinamita'

Domingo 06 de diciembre del 2009 | 07:31

La boxeadora peruana retuvo su título mundial superpluma al vencer a la inglesa Lindsay Scragg en un reñido combate.

Nuestra campeona no pudo contener las lágrimas al saber que retenía su título. (ATV)
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Sergio Sicheri – Enviado especial a Los Ángeles

Decían los chinos que dentro de una galleta se encontraba lo que deparaba el destino. Entonces, Kina Malpartida removió el alma de Lyndsey Scragg y dentro de la “Galleta Dura’ encontró su destino: seguir siendo la campeona de la categoría superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo. Si tu destino es ese, gracias Kina por hacer que el nuestro sea seguir sonriendo y celebrando tus triunfos. Gracias Kina por ser grande, gracias Kina por ser tú.

Y que lo sufra toda Inglaterra, la corona británica y la mismísima Isabel II. El box peruano está en el primer mundo gracias a esta peruana que nunca se olvidó de su gente cuando el árbitro dio a conocer la decisión unánime de los jueces. “Gracias a todo el Perú”. No Kina, gracias a ti y a ese destino que también es nuestro.

Al grito de “Kina, Kina”, miles de compatriotas hicieron sentir a la “chica del pueblo’ tan local como en su pelea con Halana dos Santos. El “Arriba Perú” se hacía escuchar como si no se tratara del Citizens Bank Arena sino del Coliseo Dibós. Vestida con short y bata brillantes, la entrada de la Malpartida al ring hizo recordar a las películas hollywoodenses como Rocky, y es que nuestra campeona es una estrella.

El primer round fue muy parejo, con dos boxeadoras que mantuvieron su distancia y lo mismo se repitió en el segundo, con “Dinamita” buscando en exceso su recto de derecha, mientras que Scragg se mostró como una boxeadora con oficio que esperaba el momento oportuno.

Ya en el cuarto asalto Kina trabajó el jab y aplicó un zurdazo que le dio el episodio, pero aún no podía ejercer un claro dominio. La “Galleta Dura’ hacía honor a su apelativo asimilando los golpes y devolviendo alguno, hasta que en el sexto capítulo llegó el momento que esperaba: un zurdazo se coló entre las manos de Malpartida para mandarla a la lona doblándole las piernas. Cuenta preventiva para la peruana y confianza para la británica, que tomó las riendas en el séptimo round.

Sin embargo, los tres siguientes asaltos fueron para la peruana, que controló la pelea a pesar de que su rival aguantó cada embate. Al final, los jueces decidieron: 98-91, 98-91 y 98-92. Cuando el presentador anunció “Ganadora y todavía campeona mundial…”, Kina explotó en llanto al igual que todo el Perú. “Esa chica estaba muy bien preparada y esquivaba mis golpes, pero con esfuerzo todo es posible”, expresó. Lágrimas de felicidad de una verdadera campeona, una reina.