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Luis Carranza y Julio Velarde: ‘La crisis ha terminado’

Sábado 21 de noviembre del 2009 | 07:49

El ministro de Economía y el presidente del Banco Central explicaron que el sector construcción y el de servicios impulsaron la mejoría.

Carranza cree que algunos sectores caerán y otros crecerán. (Heiner Aparicio)
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Por Alejandra Costa, enviada especial al CADE Arequipa

La pesadilla ya pasó. Coincidiendo con el optimismo de los empresarios de la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) 2009, el ministro de Economía, Luis Carranza, y el presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, coincidieron en que la crisis ya acabó para el Perú y que el tercer trimestre del año ha marcado la recuperación de la economía.

Carranza comentó que la mejoría ha comenzado impulsada por los sectores construcción y servicios, que nunca dejaron de crecer. Este avance, indicó, permitirá que la inversión privada retome sus anteriores niveles para poder cumplir el objetivo de largo plazo, que es mantener un crecimiento en torno al 6%. Una rápida encuesta entre los asistentes mostró que 53% de los ejecutivos de la CADE calculaba que el crecimiento se mantendría entre 5% y 6%.

ESTE AÑO. Sobre el resultado de 2009, dijo que se espera cerrar con un avance de entre 1% y 2%, pese a que hasta setiembre solo se ha crecido 0.11% y el tercer trimestre fue el segundo con resultados negativos. Sin embargo, señaló que si no se realiza ahora una fuerte inversión en educación, el crecimiento se truncará dentro de 10 años.

RECUPERANDO LO PERDIDO. Estas cifras y percepciones fueron compartidas por Velarde, quien detalló que, en el tercer trimestre, el crecimiento anualizado fue de 7.3%. “No se puede llamar recesión porque el empleo sigue creciendo, pero si se le quiere decir así, ha sido una que ha durado dos trimestres y que ha sido pequeña. Ya hemos recuperado prácticamente lo perdido”, opinó.

Velarde proyectó que la inflación de este mes será levemente negativa y que la de diciembre será algo positiva, con lo cual este indicador cerraría el año en 0.1%. Descartó que el bajo indicador se deba a una caída en la demanda, y lo atribuyó a la desaparición del shock de oferta que causó la escalada inflacionaria del año pasado.