Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
Por: Daniel Yovera
En su celda del penal de máxima seguridad de Piedras Gordas (Ancón), el espía peruano Víctor Ariza Mendoza recibió a su flamante abogado defensor y le confesó que, en el año 2007, un capitán del arma de Inteligencia de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) le pidió dinero a cambio de que callara la entrega de documentos secretos a Chile.
De acuerdo con lo revelado por la defensa del espía, Walter Chinchay Carbajal, Ariza “ya sabía que lo estaban investigando desde el año 2007; me contó que, en esa época, él detectó que un capitán de Inteligencia se le había pegado”, es decir, seguía sus movimientos desde cerca.
En el diálogo que sostuvieron ayer en la mañana en el centro penitenciario, Ariza le dijo al letrado que sabía que Inteligencia de la FAP le hacía contrainteligencia. “Pero ese mismo capitán que lo estaba siguiendo le pidió dinero a cambio de su silencio”, señaló Chinchay a Perú.21.
El procesado por traición a la patria no precisó, sin embargo, de qué capitán se trataba, qué monto de dinero le exigió por su silencio, ni menos en qué circunstancias se produjo el presunto soborno. Ello debería ser determinado en el marco del proceso judicial.
“Por eso, después de 2007, Ariza siguió espiando pues pensaba que no sería capturado porque ya había ‘arreglado’ con ese capitán”, aseveró Chinchay.
A pesar del supuesto soborno, el espía – de acuerdo con su defensa– no sabe y no se explica cómo es que recién después de dos años lo capturaron, pues sabía que en 2007 lo habían seguido. Lo cierto es que, si la denuncia de Ariza se llega a comprobar, en la FAP por lo menos un oficial conocía desde ese año de sus actividades ilícitas, pero guardó silencio por alguna razón.
NIEGA RED CON OFICIALES. Ariza también le dijo a su abogado que el espionaje que efectuó para la Inteligencia chilena lo hizo “directamente” con sus pares chilenos, y no como parte de una red formada, presuntamente, por oficiales de alta graduación de la Fuerza Aérea del Perú.
“El trabajo yo lo hacía directamente con la gente de Chile, no hay ningún oficial involucrado, no hay ninguna red”, le aseguró el técnico de la Aviación a Chinchay.
Según el letrado, si hubiera existido tal red, “a mi patrocinado debieron haberlo denunciado por el delito de asociación ilícita. La información (que le vendió a Chile) era la que él tenía a la mano, a la que tenía acceso, la que él manejaba por su ubicación, por su trabajo. “Ya lo dijo todo y ya no tiene nada más que decir”, manifestó el abogado al reafirmar que no había socios de alta graduación.
Respecto de la participación de la primera esposa de Ariza – quien, según la resolución que dispone su detención, entregó vouchers de pago que recibía desde Chile–, Chinchay descartó que ella haya entregado esos documentos.
“Ella sostiene que no ha entregado nada sencillamente porque desconocía lo que hacía Ariza. Por eso es que no está denunciada ni investigada. Al comienzo sí lo estuvo pero, en ese extremo, la Fiscalía no ha encontrado ningún indicio de presunto lavado de activos”, indicó el abogado.
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Nuestra Chica.21 ganó el concurso de Wosmos by Hawaiian Tropic 2010 y es profesora de spinning.