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Los pescadores y los vecinos de Ancón no quieren un puerto

Miércoles 11 de noviembre del 2009 | 08:14

Denuncian que se acabará con la vida marina y se alejará al turismo. La empresa a cargo del proyecto asegura que hay una campaña de desinformación.

Aseguran que el puerto dejaría sin empleo a mil personas. (USI)
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El temor de Ángel Canelo, de 44 años –jefe de una de las 700 familias de pescadores que se gana la vida en la bahía de Ancón–, es despertar un día y descubrir que el mar que le dio de comer durante décadas se ha convertido en una porción de agua empozada y sin vida, a la sombra de gigantescos buques y aceitosas grúas mecánicas.

Su miedo podría ser razonable: hace algunos meses, la empresa Santa Sofía Puertos S.A. (adscrita al Grupo Romero) gestiona ante el MTC un permiso para erigir un puerto de tres mil metros cuadrados en Ancón, a la altura del kilómetro 47 de la Panamericana Norte: un proyecto que –dicen los vecinos– convertiría a la zona en un cadáver líquido.

AGUA MUERTA. Veraneantes y residentes de Ancón convocaron ayer a una conferencia de prensa en la que aseguraron que la habilitación del proyecto devastaría el ecosistema local, dejaría sin empleo a mil personas y causaría daños irreversibles en el turismo.

Aurelio Ramírez, representante de los pescadores y marisqueros del distrito, manifestó que la estructura –que estaría frente al balneario Las Conchitas– comprenderá un viaducto de más de 600 metros de largo y un rompeolas de 22 metros de profundidad. Ello estancaría el agua de la bahía y mataría peces y mariscos a 10 kilómetros a la redonda.

“Solo Ancón provee siete mil metros cúbicos de pescado a la semana, recogidos con barcos que no miden más de diez metros de largo. Cuando se haga este puerto, vendrán buques de hasta 300 metros de largo y con más de 15 pisos de alto. Van a destruir el mar. Eso no lo permitiremos”, subrayó.

DESCARGO. Según un comunicado emitido ayer por Santa Sofía Puertos S.A., el proyecto generaría 320 puestos de trabajo fijos y más de mil indirectos. El documento señala que el proyecto se halla en etapa embrionaria pues se espera el resultado del Estudio de Impacto Ambiental que, en los próximos meses, identificará los pro y los contra.

Voceros de dicha empresa detallaron a Perú.21 que el propio Estado ha determinado que el terreno puede albergar un puerto. “Se trata de una campaña de desinformación encabezada por ciertos dueños de yates que no quieren que la modernización llegue al distrito”, expresaron.