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Silvio Berlusconi desafía a la Corte de Estrasburgo

Viernes 06 de noviembre del 2009 | 02:50

El primer ministro italiano descartó el retiro de los crucifijos de los colegios italianos, tal como lo dictaminó dicho tribunal europeo.

El tema desata polémica en Italia, un país con gran arraigo a la Iglesia Católica. (Reuters)
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El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró que su país mantendrá los crucifijos en las aulas pese a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, que los consideró una violación a la libertad religiosa.

“Mantenemos el crucifijo”, declaró en Roma el mandatario. La sentencia del tribunal “no es vinculante”, justificó, por lo que la cruz seguirá colgando en las aulas italianas independientemente de los recursos presentados ante el mencionado tribunal.

‘Il Cavaliere’ también se refirió a la presencia del símbolo católico en otros ámbitos supranacionales. “Ocho países de Europa tiene la cruz en su bandera. Entonces, ¿esto qué significa?, se preguntó.

El número dos del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, también protestó por la prohibición y dijo que la medida deja a Europa “solo con las calabazas de Halloween”.