Además:

Eva Bracamonte desde prisión: “Mi mamá no fue una santa”

Lunes 02 de noviembre del 2009 | 07:12

No descartó que la ex magistrada haya vinculado a su madre Myriam Fefer con el narcotráfico. La joven reiteró su inocencia y aseguró que nunca perdonará a su hermano.

Eva Bracamonte negó que tuviera una mala relación con su madre Myriam Fefer. (Frecuencia Latina)
Compartir

Dijo que siempre se llevó bien con su madre, que no reconoce a Marco Bracamonte como su padre y que nunca le interesó el dinero. Además, aseguró que le va a ser muy difícil perdonar a su hermano Ariel y le pide que se olvide de ella.

Desde la prisión, Eva Bracamonte, acusada de ser autora intelectual del asesinato de su madre Myriam Fefer, contó su verdad en el programa Punto Final. Reiteró su inocencia y comentó que su mamá “no fue una santa”, pues tenía sus errores.

NO FUE SANTA. Eva confirmó que su mamá solía encerrarse con la ex magistrada Ana Espinoza Sánchez para practicar sesiones de brujería. “Eran íntimas amigas. A mí jamás me interesó saber en qué consistían”, señaló.

Descartó que su madre haya sido parte de un cártel de narcotraficantes aunque dejó abierta la posibilidad de que la amistad que tenía con la jueza Espinoza la haya llevado, quizá, a tener vínculos con estas mafias.

Confesó que en estos cerca de dos meses de encierro ha soñado varias veces con su mamá. Eva negó que haya tenido una mala relación con aquella, como siempre se aseguró. Por el contrario, sostiene que siempre se llevaron bien. Más bien, sostuvo que la empresaria sufrió mucho al enterarse de que Ariel (Bracamonte) era gay.

PIDE ADN. Se mostró dispuesta a practicarse la prueba de ADN para descubrir quién es su verdadero padre. Cuestionó a su papá Marco Bracamonte, pues “nunca cumplió ese rol”. También descartó el rumor que asegura que su abuelo era su progenitor.

Reafirmó que nunca tuvo interés en el dinero, pues entregó un poder absoluto a su madre antes de partir a Israel. Esta transferencia, según su versión, se produjo ocho meses antes de que su madre fuera asesinada, lo que le dio tiempo a la empresaria para hacer “lo que se le diera la gana”. Se mostró sumamente dolida con la actitud asumida por su hermano Ariel, a quien –dijo– será muy difícil que perdone: “Que se olvide de mi nombre”.

Más sobre este tema en nuestro Twitter.

-->/">