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Piden aprobar la norma que regula el uso legítimo de la fuerza en la Policía

Lunes 17 de agosto del 2009 | 10:13

La Defensora de la institución instó al Congreso a dar luz verde a este proyecto de ley, que contribuirá a que las fuerzas del orden recobren el respeto que necesitan para cumplir su labor.

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La Defensora de la Policía, Ana Marino Romero, instó hoy al Parlamento a aprobar en el más corto plazo el proyecto de ley que busca regular el uso legítimo de la fuerza y las armas por parte de la Policía.

Señaló que, esta norma, contribuirá a que las fuerzas policiales recobren el máximo respeto que necesitan para cumplir su función de brindar seguridad.

La funcionaria refirió que los policías ven amenazadas sus vidas, entre otros derechos fundamentales, por ciudadanos que no comprenden su labor, y por ello, se requiere de herramientas normativas para su defensa legítima.

“Tenemos que pedir que nuestros legisladores puedan analizar la norma lo más pronto posible, para que se apruebe, y los policías puedan desempeña su función sin mayores obstáculos”, manifestó a la agencia Andina.

Sostuvo que dicho marco normativo no implica otorgar poderes especiales a los efectivos del orden, sino simplemente herramientas para actuar frente a delincuentes y ciudadanos que deciden de manera unilateral utilizar la fuerza o la violencia en sus diferentes reclamos.

“No es así, no hay entrega de un superpoder, lo único que se logrará es que el policía pueda usar todo lo que le faculta la norma ante un hecho que se le presente. Va poner orden y la población tendrá que aprender a respetar al policía”, anotó.

Recordó que en décadas anteriores, el policía era una persona muy respetada porque tenía mayor capacidad de acción en el uso de armas.

El proyecto en mención fue presentado con el fin de regular el uso legítimo de la fuerza y las armas por parte de la Policía, y establece que los efectivos del orden podrán emplearlas en situaciones de legítima defensa, acto o intención hostil.

La iniciativa señala que el uso de la fuerza y las armas se sustenta en el principio irrestricto de los derechos humanos, y en los de legalidad, estado de necesidad, oportunidad, proporcionalidad, y obligatoriedad de cumplir con las normas.