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Recordando a Julio Ramón Ribeyro

Sábado 15 de agosto del 2009 | 08:16

A raíz de los 80 años de su nacimiento, se inauguró la exposición Ribeyro: La palabra elocuente, la cual busca recrear su vida y obra a través de la exhibición de sus objetos personales y conversatorios.

Uno de sus vicios fue el cigarro. Cuando enfermó, escribió 'Solo para fumadores'. (USI)
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Por Carlos Chávarry Valiente

Hay autores que escriben para hacerse, de algún modo, famosos. Otros, para que los quieran. Y unos pocos -poquísimos- para decir algo. Julio Ramón Ribeyro, sin embargo, fue casi todo lo contrario. Estos afanes no le interesaban gran cosa: si era leído o no, si llegaba a formar parte del “olimpo” de narradores peruanos, o si tenía fans pidiendo su autógrafo en la puerta de alguna librería. Ribeyro parecía estar por encima de esto, y siempre lo dio a entender con su personalidad sosegada y modesta. Como si el éxito -e incluso la vida misma- le sonara como una tentación al fracaso.

Este año el escritor hubiera cumplido 80 años, exactamente el 31 de agosto. Por ello, el Centro Cultural Inca Garcilaso de la Cancillería inauguró la semana pasada un homenaje a Ribeyro que consiste en una exposición documental y dos conversatorios sobre su vida y obra. Por un lado se exhiben libros -las primeras ediciones que se hicieron de sus cuentos, novelas y teatro-, manuscritos -donde esbozaba las ideas de sus novelas- y diversos objetos personales del autor, como su vieja máquina de escribir o el tablero de ajedrez con el que solía distraerse. También se muestran fotografías, un vídeo documental y un retrato que le hiciera el pintor Enrique Polanco. Todo se expondrá hasta el 24 de septiembre.

A esto se suma la serie de conversatorios donde se ensaya algunas ideas sobre su obra literaria. El primero, donde participaron los escritores Alonso Cueto y Fernando Ampuero, se realizó el mismo día de la inauguración. Y el segundo será este miércoles 19, a las 7 de la noche, a cargo de Víctor Vich y de Jorge Coaguila. Se podría decir, entonces, que se trata de un evento realizado con mucho cariño. Es que, gracias a él, los mudos nuca más estaremos en silencio. Ribeyro habló por nosotros.

DATO

  • Ribeyro empezó a escribir a fines de los años 40. En 1953 publicó su primer libro de cuentos Los gallinazos sin plumas. Durante su estadía en Europa se aferró a su vieja máquina de escribir, la que conservó por más de 30 años. Este y otros objetos se ven en la muestra del Centro Cultural Inca Garcilaso de la Cancillería, en el Jr. Ucayali 391, Lima.