Domingo 12 de febrero del 2012 | 23°
Por: Lourdes Fernández
Cuando una relación se consolida, aparecen pruebas en el camino que convierten algunas decisiones en sacrificios.
Algunos enamorados aseguran que serían capaces de recorrer el mundo entero por complacer a su pareja. Otros creen que lograrán dejar atrás sus distracciones y emprender un rumbo nuevo.
Pero, ¿qué pasa cuando llega una encrucijada tan fuerte que puede desequilibrar la unión? ¿Hay un límite para decidir lo qué seríamos capaces de hacer por amor?
La psiquiatra de la clínica San Gabriel, Estela Inga Zapata, advierte que, para mantener una relación saludable en situaciones decisivas, es vital buscar el bienestar del otro siempre que no se vulneren algunos principios propios.
Por ejemplo, comenta ella, cuando decimos que somos capaces de sacrificarlo todo porque el amor lo justifica, entramos en la disyuntiva de tomar la elección correcta para nosotros.
“Si el sacrificio implica ir en contra de tu dignidad, deja de ser por amor y se convierte en dependencia”, sostiene Inga. Entonces, ¿existen límites para demostrar que amamos de manera apasionada? Para la psiquiatra, sí los hay.
Si, por ejemplo, uno de los enamorados necesita cambiar de vivienda y tomar un nuevo rumbo, se debe intentar conciliar la adaptación a los cambios que se presentan. Sin embargo, si esta decisión vulnera la realización personal de uno, es mejor dar un paso al costado.
“Hay frases que idealizan el amor, como “hay que entregar el cuerpo y el alma’. Esas, en la práctica, no existen, porque todos esperamos algo a cambio”, insiste la psiquiatra.
Habrá, entonces, que pensarlo dos veces antes de lanzar alguna promesa que, luego, nos podría generar conflictos.
Nuestra Chica.21 llegó al Perú a los 17 años directamente de Estados Unidos. Hoy está enamorada de nuestro país, de su gastronomía y de su gente.