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Unos 14 millones de personas mueren cada año por enfermedades infecciosas

Domingo 05 de julio del 2009 | 08:45

Así informó la Cruz Roja en su texto La fractura epidémica. Añadió que de esa cifra, unos 4 millones – en su mayoría habitantes de países pobres – pierden la vida por males respiratorios y diarreicos. Pide, además, “poner en marcha los recursos para frenar la gripe A”.

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Unos 14 millones de personas mueren cada año por enfermedades infecciosas, en su mayoría en los países pobres, amenazando así su situación, advirtió la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

“La gente golpeada por una epidemia muere a menudo (...) cuando son jóvenes y son quienes contribuyen a la productividad de su país”, explicó la FICR en un informe titulado “
La fractura epidémica.

Según la FICR, la población de los países en desarrollo es particularmente vulnerable a las consecuencias de las epidemias, debido a estructuras de atención médica que no están adaptadas como corresponde.

“La muerte o incluso el simple hecho de estar obligados a quedarse en la cama durante meses, impiden (a los jóvenes) beneficiar al país de lo aprendido en la escuela, de trabajar el campo o de ocuparse de sus padres”, explicó Tamman Aludat, encargado de las emergencias sanitarias en el Secretaría de la Federación.

La organización critica “la ausencia de una respuesta suficiente frente al impacto creciente de las epidemias en el desarrollo socio-económico” de esos países, añadiendo que “es indispensable evaluar mejor las consecuencias” de dichas epidemias.

Entre los 14 millones de víctimas anuales de enfermedades de origen infeccioso, unos cuatro millones mueren a causa de enfermedades respiratorias y más de dos millones por enfermedades diarreicas.

Tan solo el dengue, cuya tasa de mortalidad es relativamente baja, afecta a más de nueve millones de personas por año, acarreando un efecto negativo en la economía de los países afectados. La FICR denuncia igualmente “indiferencia” de los países industrializados frente a estas epidemias.

“Existe un riesgo real de que las epidemias también golpeen a los países ricos con consecuencias serias”, advirtió Aludat, para quien es primordial “poner en marcha todo para prepararnos a posibles pandemias que ignorarán las fronteras, como el actual virus AH1N1” de la gripe porcina.

“Debe romperse el círculo vicioso de la enfermedad y de los recursos insuficientes”, insistió la FICR.