Miércoles 08 de febrero del 2012 | 28°

El Presidente Ejecutivo del Instituto de Radio y Televisión del Perú (IRTP), Carlos Manrique Negrón, presentó hoy ante la Presidencia del Consejo de Ministros, su renuncia irrevocable al cargo que ocupaba desde diciembre de 2007, luego de que Perú.21 informara que la madrugada del pasado 14 de junio colisionó con dos autos cuando manejaba, totalmente ebrio, un vehículo del Estado.
Los documentos que obtuvimos corroboran que, al momento del choque, el ejecutivo de IRTP (que comprende Radio Nacional, Canal 7 y radio La Crónica) estaba en total estado de intoxicación, pues el dosaje etílico practicado en la comisaría de Orrantia arrojó que tenía 1.36 mililitros de alcohol por litro de sangre, siendo 0.5 el máximo índice permitido.
Consultados por Perú.21 sobre este tema, los legisladores apristas Luis Gonzales Posada y Javier Veláquez Quesquén, a la sazón presidente del Congreso, condenaron la irresponsabilidad de Manrique y pidieron su salida.
“Se debe hacer una investigación sobre la utilización del vehículo, pero creo que lo primero que hay que hacer es que el Gobierno, que lo nombró ahora debe removerlo”, subrayó Velásquez.
Gonzales Posada, por su parte, dijo que cualquier funcionario del Estado que choca un automóvil bajo los efectos del alcohol debe ser retirado del cargo. “Creo que eso es lo que corresponde, en este caso se ha usado lamentablemente un carro del Estado (…) Es una falta grave que debe ser sancionada”, añadió.
IRRESPONSABILIDAD. El atestado policial –sobre cuya base la 36° Fiscalía Penal ha iniciado una investigación al ejecutivo por el presunto delito de peligro común– señala que el 14 de junio, a las 3 de la mañana, este manejaba la camioneta Land Cruiser de placa UL-1646 –y de propiedad del Ministerio del Interior– cuando, en la intersección de las avenidas El Ejército y Coronel Portillo, en San Isidro, chocó con dos automóviles particulares.
En su declaración ante las autoridades, Manrique dijo que la camioneta “es de propiedad del Ministerio del Interior, cedida por convenio con el Canal 7”. Intentamos comunicarnos con la ministra Mercedes Cabanillas para conocer los alcances de la transferencia del vehículo, pero ni ella ni su asesora de prensa contestaron nuestras llamadas. Cabe preguntar entonces: ¿Es legal y ético que se utilice una unidad móvil del Estado para asistir a reuniones personales y, peor aun, manejarla en estado de ebriedad? y ¿por qué motivo el Ministerio del Interior le proporciona vehículos al Canal del Estado, cuando se supone que le faltan unidades?
De acuerdo con el atestado N° 032-2009, Manrique “se encontraba con sus facultades disminuidas por la ingesta de alcohol, no disminuyendo la velocidad, que resultó no razonable ni prudente para las circunstancias del lugar y momento, no permitiendo disponer del espacio y tiempo suficientes para ejecutar una maniobra segura y, a la vez, efectiva para evitar el accidente”.
Quizá esperando que su imprudencia no llegara al ámbito judicial, Manrique pagó los gastos de reparación de los autos con los que chocó y, a cambio, convenció a sus víctimas, Luis Pérez Frías y Luis Rivera Bedoya, de que firmaran un acta notarial renunciando a su derecho a formalizar una denuncia en su contra. Pero no le dio resultado pues el fiscal Pablo Livia Torres ya tomó cartas en el asunto. De la misma forma, el Ministerio de Transportes debería retener la licencia de conducir del ejecutivo de IRTP.
TENGA EN CUENTA
Nuestra Chica.21 anhela convertirse en una exitosa comunicadora social. Le gustaría especializarse en Periodismo y Publicidad.