Además:

Un prodigio de la música llega a Lima

Miércoles 17 de junio del 2009 | 08:17

La violinista Hilary Hahn, ganadora de un Grammy, se presenta este sábado 27 en Lima. En 2001 fue nombrada “Mejor Artista Joven de Música Clásica’ por la revista Times y, en 2008, “Artista del Año’ por la Deustche Grammophon, una de las principales disqueras del orbe.

Compartir

No solo de rock vive el hombre. Así como nos alegramos con las visitas de R.E.M. y Kiss, de Oasis y Iron Maiden, de Depeche Mode y Soda Stereo, debemos felicitarnos por la presencia en nuestro país de reconocidas figuras de la música académica. Una de ellas es la estadounidense Hilary Hahn, quien se presenta el próximo sábado 27 de junio en Lima.

NIÑA PRODIGIO. Hilary Hahn nació en 1979, en el estado de Virginia (Estados Unidos). Desde pequeña mostró inmensas dotes musicales, por lo que se trasladó con su familia a Baltimore. Allí, antes de cumplir los cuatro años, fue inscrita en el Conservatorio Peabody. Su instrumento, desde siempre, el violín.}

Su talento crecía de manera exponencial, tanto que, cuando apenas tenía nueve años, dio su primer recital. Entre 1984 y 1989 estudió con la famosa maestra Klara Berkovich. En 1990 fue admitida en el Curtis Institute of Music de Filadelfia, donde estudió bajo la tutela de Jascha Brodsky. En 1991 hizo su debut como solista con la Orquesta Sinfónica de Baltimore.

Su debut internacional fue en 1995, cuando interpretó, junto con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera –bajo la dirección de Lorin Maazel–, el Concierto para violín y orquesta de Beethoven.

En 2001 fue nombrada “Mejor Artista Joven de Música Clásica’ por la revista Times y, en 2008, “Artista del Año’ por la Deustche Grammophon, una de las principales disqueras del orbe.

Ha tocado con las principales orquestas del mundo, como la Sinfónica de Londres y la Filarmónica de Nueva York. En su gira actual recorrerá escenarios de Estados Unidos, China, Corea, Alemania, Inglaterra, Francia, Bélgica, Japón, Italia y más.

En Lima, el programa incluye la Sonata para violín No. 4 y la Sonata para violín y piano “Children’s Day at the Camp Meeting’, de Brahms; la Sonata para violín y piano N° 1 y N° 2, de Ives; la Sonata para violín N° 6, de Ysaÿe, y La Danza Romana para violín y piano, de Bartok. Una cita obligada con la música.